Proverbios 4: 20 – 22 (NVI). Escucha atento, no pierdas de vista mis palabras, guárdalas…

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Jóvenes – Devocional Octubre 8 /2019

Imaginemos que la vida, que cada uno de nosotros lleva, es un juego de carritos; si fueses el creador de dicho juego, ¿qué dificultades le pondrías, cuál sería la meta, cuál es el objetivo del juego? Tal vez nos imaginamos el súper juego, con miles de trampolines, saltos, barros, lluvia, dificultades, obstáculos, etc. que obviamente nos parecen divertidos, pero, se nos olvida colocar un manual de instrucciones que nos ayudarían a llegar a la meta.

En nuestra vida sucede algo similar; estamos en una carrera y hay que llegar a la meta, ese es el “juego”. La palabra de Dios es nuestro manual de instrucciones y aunque no “creamos el juego”, fuimos escogidos para estar en él. Durante el recorrido vamos a encontrar diversas dificultades y obstáculos que querrán impedir, no solo que lleguemos a la meta, sino que tengamos un retraso o desvío en dicha misión.

Una de esas dificultades u obstáculos son las enfermedades, sean físicas o emocionales; estas, producen en nosotros infinidad de pensamientos negativos que querrán ser el centro de atracción en nuestra mente, pero, tenemos un manual que muy pocas veces usamos, miramos, leemos y meditamos, con el que podríamos vencer cualquier obstáculo; y es que la palabra de Dios no puede impartir sanidad sin antes haber sido oída, recibida y practicada. 

¿Qué hacer frente a ello?

  1. La palabra de Dios es vida para quienes la hallan. Si quiere recibir vida y sanidad, debe tomarse el tiempo para buscar y oír en la biblia las palabras que prometen sanidad. ¡Escucha atento!
  2. Aprópiese de la promesa recibida, es para usted de parte de Dios; esta le fortalece, le consuela y le sustenta. ¡No pierdas de vista mis palabras!
  3. Actúe, no se quede quieto, no importa si la circunstancia le habla negativo, usted ha oído y ha recibido, ahora practique. No se puede mirar dos lugares al mismo tiempo, no mantenga su atención en los síntomas, mire continuamente la palabra de Dios. ¡Guárdalas!

La palabra de Dios es vida para quienes la hallan, sé que usted y yo hemos hallado vida; ahora, seamos constantes en vivir la vida que Dios quiere que vivamos; vivamos en su paz, creyendo continuamente en su verdad, en su poder de hacer lo imposible, en su eterna fidelidad y por supuesto en su gracia y amor. Solo tres pasos que nos dan la victoria frente a cada obstáculo, este es su juego, usted es ganador y tiene a su favor siempre la palabra de Dios.

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