VOLVERÉIS CADA UNO A VUESTRA POSESIÓN

APUNTE PASTORAL
29 junio, 2020
APUNTE PASTORAL
6 julio, 2020

VOLVERÉIS CADA UNO A VUESTRA POSESIÓN

Texto Principal: (Levítico 25:8-17)

Predicación del Pastor Enrique Torra Julio 05/2020

Introducción: Todo lo que perdimos  con la caída, cuando Adán cometió el pecado de alta traición, el Señor Jesucristo nos lo devolvió a través de Su expiación. Fue el día de la expiación que Dios dijo: “Y volveréis cada uno a vuestra posesión” (Levítico 25:10 ).

I. LA GRAN PÉRDIDA

Cada paso en la creación señala al hombre como la meta. La tierra, con todas sus riquezas y belleza, la creó Dios para el hombre creado a su propia imagen para que juntamente con Él fuese señoreador de la creación. Dios bendijo al hombre para que disfrutara de lo mejor de la vida. Adán, deliberadamente se reveló contra Dios y le entregó a satanás su posición y las posesiones que Dios le había entregado. Adán lo perdió todo.

  1. La vida de Dios.
  2. La posición de justicia.
  3. La presencia de Dios.
  4. La paz. 
  5. La dirección, la guía divina.
  6. La provisión.
  7. La vida victoriosa.
  8. La salud física.

II. EL GRAN DÍA DE LA EXPIACIÓN

La palabra expiación significa literalmente “cubrir”. En el Gran Día de la Expiación, el sumo sacerdote sacrificaba una vez al año a un macho cabrío para cubrir el pecado de Israel espiritualmente muerto. 

Sobre los dos machos cabríos que le llevaban al sumo sacerdote, éste echaba suertes (Levítico 16:7-8). Los pecados eran puestos sobre la cabeza del macho cabrío vivo que sería enviado al desierto, luego que el sumo sacerdote confesaba las iniquidades y rebeliones del pueblo (Levítico 16:21-22) El pueblo quedaba libre de sus pecados el Día de la Expiación.

  1. El Sumo Sacerdote al entrar al Lugar Santo para hacer la expiación anual, es una figura de Cristo, quien penetró al Lugar Santísimo Celestial para realizar la redención eterna. 
  2. Jesús hizo un solo sacrificio por los pecados para siempre. (Hebreos 10:21) 
  3. Propiciatorio, asiento del perdón (Hebreos 9:5). Lugar de la propiciación, donde la sangre de la víctima inocente era rociada. En el propiciatorio, las demandas de la justicia de Dios quedaron  satisfechas por la Sangre de nuestro Señor Jesucristo (Romanos 3:25)

II. EL ORDEN EN EL AÑO DE JUBILEO

Cada quincuagésimo año era un Año de Jubileo durante el cual no había de haber ni siembra ni siega, toda la tierra era restituida a su propietario original y los esclavos devueltos a sus familias. El orden era:

  1. El Día de la expiación. (Levítico 16:29-30)
  2. El sonido de la trompeta. (Levítico 25:8-9)

EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR 

El Señor Jesucristo vino a predicar el Año Agradable del Señor, refiriéndose al Año de Jubileo en el Antiguo Testamento. Esto nos muestra que el Año de Jubileo es un tipo de las bendiciones del Evangelio ya que Cristo mismo aplica el Año de Jubileo a la era del evangelio. (Lucas 4:18-19) Hoy en día, el orden es el mismo.

  1. El Calvario el Cordero de Dios fue inmolado para expiar nuestros pecados. Por el sacrificio del Señor Jesucristo en la cruz, y Su resurrección, fuimos redimidos del reino de la muerte. El Señor Jesucristo recuperó todo lo que habíamos perdido y ahora podemos volver a nuestras posesiones. 
  2. La predicación del Evangelio. Es la predicación del Evangelio diciendo que “Él llevó nuestros pecados y enfermedades, nos da a entender que podemos regresar cada uno a nuestras posesiones.
  3. Los siete nombres redentores de Dios nos dan una prueba indiscutible de que podemos volver a nuestra posesión. La vida de Dios (Juan 10:10), la posición de justicia “Jehová-tsidkenu” (Jeremías 23:6; 2 Corintios 5:21; Romanos 3:21-26;), la presencia de Dios “Jehová-sama” (Ezequiel 48:35), la paz “Jehová-shalom”(Jueces 6:24; Juan 14:27;16:33), la dirección y la guía de Dios “Jehová-rá-ah” (Salmos 23:1), la provisión “Jehová-jireh” (Génesis 22:13,14), la vida victoriosa “Jehová-nissi” (Éxodo 17:15), la salud física “Jehová-rafah” (Éxodo 15:26).

Conclusión. En el Calvario el Señor pagó a favor nuestro la deuda que teníamos por nuestros pecados y nos redimió de las maldiciones de la ley (Gálatas 3:13-14); ahora por la fe en Él y Su Palabra, podemos disfrutar de todas las bendiciones del Años Agradable del Señor.

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