En 2 de Corintios 5:21 dice: “Dios tomó a Cristo, que no tenía pecado, y arrojó sobre El tus pecados. Luego, en intercambio, derramó la bondad de Dios en ti”.

Apóstol Enrique Torra – Principios para una vida triunfante – Marzo/31/2019

La deuda de sus pecados fue traspasada a la cuenta de Cristo; Él asumió la culpa suya y llevó el juicio que usted merecía. En este intercambio la justicia de Cristo fue acreditada a la cuenta suya y usted fue declarado “justo” ante los ojos de Dios para siempre. Esta es su nueva posición delante del Padre, usted ya fue justificados por la fe en el Señor Jesucristo. Ser justificado significa que usted puede disfrutar de la presencia de Dios sin sentimiento de pecado, condenación ni inferioridad.

¿Cuándo es que esto acontece? Cuando usted decida identificarse con lo que Jesucristo hizo y cuando crea que Él sufrió el juicio que sus pecados merecían, cuando tomó el lugar que le correspondía a usted. Cuando haga estas cosas, experimentará un milagro. Entonces le acontecerá lo siguiente:

  • La justicia de Cristo le será transferida a usted y quedará libre de toda culpa y de todo juicio.
  • Jesucristo vendrá y vivirá la vida de Dios en y a través de usted.
  • Usted será hecho una creación nueva.
  • Quedará restaurado ante Dios según Su plan original.
  • Le será dada una fuerza sobrenatural que le hará hijo o hija de Dios;
  • Usted será la consumación de un milagro.

Todo esto le acontecerá por causa de la justicia de Dios obrando en usted. Esta es la llave maestra para entrar y poseer toda la dimensión de la vida abundante.

La vida abundante es la vida de Dios que está disponible para todo aquel que cree en Él. Jesús dijo: “El ladrón no viene sino para hurtar, matar, y destruir; yo he venido para que tengas vida, y para que la tengan en abundancia”. Juan 10:10

Esa clase de vida está a su alcance, ahora usted puede vivir en salud, prosperidad y libertad financiera porque Cristo ya pagó la deuda que estaba pendiente por pagar como consecuencia de sus pecados.

La Sangre de Cristo ya lo limpió de todo pecado. Su familia puede disfrutar de lo mejor de Dios, atrévase a creer, si puedes creer, todo le es posible.

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