El Hijo Dios tuvo que estar sujeto a las tentaciones de pecado igual que todo ser humano. El debía ser exactamente igual a usted y resistir lo que ningún otro ser humano había resistido.

Apóstol Enrique Torra . Marzo 17 /2019 Principios para una Vida Triunfante

Debía probar que el Plan original de Dios podía dar resultado, que los seres humanos podían escoger la Palabra de Dios y jamás deshonrar Su integridad.

Jesucristo debía ser tentado por el diablo igual que lo fueron Adán y Eva; por eso, tan pronto llegó a la edad adulta, Cristo fue llevado al desierto donde el diablo vino para tentarle exactamente igual como había tentado a Adán y a Eva en el huerto del Edén. Cada vez que el diablo trató de cuestionar la Palabra de Dios, Cristo rechazó sus sugerencias y fue directo en Su afirmación de lo que Dios había dicho. Bajo las más difíciles tentaciones y circunstancias, Jesucristo creyó en la Palabra de Dios. La biblia dice: “El diablo entonces le dejó; y he aquí vivieron ángeles y le servían”. Mateo. 4:1-11.

La Biblia dice que, a través de todo el ministerio terrenal de Cristo, El fue probado en todo sentido igual que nosotros, pero nunca cometió pecado. “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”. Hebreos 4:15.

Jesucristo fue perfecto. El no fue tocado por la semilla del pecado. “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. 2 Corintios 5:21.

Eso explica porqué pudo ser sustituto suyo. Siendo que no hubo pecado en Él y nunca cometió pecado pudo asumir los pecados suyos y dar su vida en rescate por nosotros. Si Él asumía la pena de muerte que usted merecía, quedaría absuelto legalmente de esa pena.

Como ninguna deuda se debe pagar dos veces ni ningún crimen puede ser castigado dos veces, usted quedaría restaurado como si jamás hubiera hecho nada malo.

Puesto que Jesucristo sufrió la pena que usted y yo merecíamos y lo que hizo fue a favor suyo, usted deja de ser culpable delante de Dios y jamás necesitará ser juzgado por ningún pecado que haya cometido.Este es el punto más prominente del Plan del amor de Dios que llamamos salvación y que se encuentra en la Biblia.

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