Vida Triunfante

Si el deseo no existe no se hacen elecciones, no se toman decisiones ni se lleva a cabo acción alguna.

Apóstol Enrique Torra – Principios para una vida triunfante –Agosto 18 /2019

Sin el “querer hacer” no se tiene “voluntad para” hacer. Si su deseo es suprimido por enseñanzas religiosas negativas que afirman que el desear cosas buenas y desear una vida mejor es malo, entonces malgastará su vida y morirá en resignación y fracaso. 

Jamás cumplirá el propósito para el cual Dios lo creó, que es para ser Su expresión de la vida, la felicidad, la salud y la prosperidad entre la gente de esta tierra.

Será como tanta gente que se ha atado a sí misma con un voto de pobreza. Dios jamás planeó que nadie hiciera tal voto; planeó prosperidad para el ser humano.

Lo que sería bueno es que optara hoy por hacer un voto de prosperidad diciendo: Hago voto de jamás volver a ser pobre ni indigente, porque mi Padre creó las riquezas de este planeta para que yo las disfrutara. 

Hago voto de no estar jamás imposibilitado para alcanzar y levantar a otras personas que estén necesitadas. Dios está en mí y El es rico. 

Hago voto de apropiarme siempre de las cosas buenas de la vida, de manera que yo pueda gozar de Su abundancia y pueda compartir esa abundancia con otras personas en necesidad.

El Salmo 23 dice: “El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”.

Atrévase a romper las ataduras del negativismo religioso. Desee las cosas buenas de Dios: desee lo mejor que el tiene en la vida.

No le tema a los buenos deseos que hay en su corazón, la Biblia dice: “pues Dios es el que hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien les ayuda a llevarlos a cabo, según su buena voluntad”. Filipenses 2:13 (Biblia DHH). Desee los deseos de Dios, y emprenda las grandes cosas porque con la ayuda de Dios, las alcanzará. DIOS ES BUENO.

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