VIDA TRIUNFANTE

“Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece. Si yo tuviere hambre, no te lo pediría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud” (Salmo 50:10-12).

Por Pastor Enrique Torra

Nuestro Padre Dios es el creador y dueño de todas las cosas buenas, Él las creó para que sus hijos e hijas las disfruten. Usted debe desear sinceramente las cosas buenas que Dios creó en este mundo. Debe creer que han sido puestas aquí para usted, en sociedad con Dios, para disfrutarlas y usarlas para el mejoramiento de su mundo. Debe saber que el deseo que tiene de las cosas buenas es el deseo de Dios expresado en usted.

La Biblia dice: “Escucha, hijo mío; acoge mis palabras, y los años de vida aumentarán. Yo te guío por el camino de la sabiduría, te dirijo por sendas de rectitud. Cuando camines, no encontrarás obstáculos; cuando corras, no tropezarás. Aférrate a la instrucción, no la dejes escapar; cuídala bien, que ella es tu vida” (Proverbios 4:10-13). 

Un campesino que cultiva la tierra con un pedazo de palo afilado, desconoce el deseo de tener un arado de acero. Una vez que sepa de ese arado, nuevas ideas llenarán su mente; sus ambiciones se encienden; se propone adquirir mejores herramientas y una vida mejor.

El propósito del plan del amor de Dios en la Biblia es mostrarle a usted Su mejor camino. (Santiago 1:17) dice: “Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto y viene del Padre”. Dios quiere que conozca que no es malo desear progresar o vivir mejor. Usted nació para disfrutar la vida de éxito y abundancia. 

Una vez conectado con Dios, no hay límites a la fuente que le provee autorrealización. Desde el día en que Dios creó a Adán y a Eva en un medio ambiente de abundancia, felicidad, salud y autorrealización, El jamás ha cambiado Su ideal hacia su pueblo. Usted nació para vivir dentro del sueño, del ideal de Dios y con Su estilo de vida. 

Ahora usted tiene la capacidad milagrosa que ninguna otra criatura tiene de pensar, planear, creer y progresar. Cuando reconozca a Dios en su vida y descubra que sus deseos hacia usted jamás han cambiado, comenzará a tener sueños nuevos para tener la visión del estilo de vida que Dios creó para usted; comience a levantarse, a subir y a crecer. Recuerde: “Con Dios, todo es posible”.

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