VIDA TRIUNFANTE

El milagro de la vista debe estar entre las más grandes maravillas que existen en la vida. El mecanismo tan delicado de los ojos es sorprendente, sin embargo, no es con los ojos que realmente se ve; es con el cerebro que se ve.

Mientras se duerme con los ojos cerrados se pueden ver escenas completas que incluyen rostros, lugares y eventos con detalles tan perfectos que jamás se pueden olvidar, sin embargo, estas cosas no proceden del mundo material. Lo que “se ve” en los sueños, son visiones creadas por el cerebro.

Usted tiene  la habilidad de ver en diferentes formas. Su cerebro percibe las imágenes de lo que aparece materialmente delante de los ojos.

Usted también tiene el poder para ver, formando cuadros mentales que no existen materialmente. Usted puede proyectar posibilidades, escenas y situaciones positivas o negativas.

El temor o la preocupación son producto del uso negativo de la imaginación. Usted proyecta situaciones imaginarias que no están ocurriendo y como resultado, experimenta sensaciones tales como ansiedad, dolores de cabeza, estómago revuelto, aumento en la presión sanguínea, aceleración del palpitar del corazón, respiración rápida y otros como si fueran situaciones reales.

Si su imaginación puede ser usada en forma negativa y destructiva, también puede ser usada deliberadamente en forma positiva y constructiva con el fin de obtener resultados positivos.

La visión es un alto privilegio que el Señor nos ha dado, para que a través de ella podamos poseer todas las cosas buenas de la vida que Él ya dispuso para cada uno de nosotros.

La visión es un principio espiritual que se complementa con la fe. Abraham, el padre de la fe, fue instruido y motivado por Dios para visionar. Este principio está en Génesis 13:14-17 “Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos y, desde el lugar donde estás, mira al norte y al sur, al oriente y al occidente. Toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Haré tu descendencia como el polvo de la tierra: que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada. Levántate y recorre la tierra a lo largo y a lo ancho, porque a ti te la daré”. 

El principio de la visión esta funcionando hoy en cualquier persona que lo practique como funcionó con el padre de la fe.

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