El Señor Jesucristo está al lado suyo con el fin de ayudarlo. El le está diciendo: Póngase de pie junto a mí y trabajemos junto para triunfar sobre todas las dificultades de la vida.

Principios para una Vida Triunfante / Ap. Enrique Torra

El Señor Jesucristo nos enseñó como orar, Él dijo: “Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estáis en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestros de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas,  como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos metas en tentación, sino líbranos del mal, porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén”. Mateo 6:7-13

Jesucristo dijo que comenzara cada oración honrando a su Padre: “Padre nuestro, que estás en los cielos” Mateo 6:9. Esto significa que debe reconocer el valor que usted tiene como hijo o hija de Dios y su relación con Él, como miembro de Su familia real y divina.

Cristo dijo que debe reconocer el nombre de Su familia: “Santificado sea Tu nombre” Mateo 6:9. Usted pertenece a la familia santificada y lleva el nombre de santificado. Jamás ponga en desgracia ese nombre al comportarse como si fuera inferior o como si estuviera obligado a vivir en la mediocridad.

Cristo dijo que debe reconocer que Dios está trabajando en usted; Jesús dijo: “venga Tu reino. Sea hecha tu voluntad en el cielo, así también en la tierra” Mateo 6:10. 

Reconozca las riquezas del reino de Dios en usted. Esté de acuerdo con la voluntad de Dios de hacer cosas buenas en la tierra e igual que en el cielo. Escoja, decida y póngase de acuerdo con la Palabra de Dios que dice: “el reino de Dios es para usted”, aquí y ahora Lucas 17:21.

Como hijos e hijas de Dios que somos, tenemos el derecho a orar con base en estos principios que el Señor nos reveló en la oración modelo, el Padre nuestro, y recibir las respuestas a la oración de fe que le hagamos al Padre. Esto significa que podemos entonces disfrutar de la clase de vida que Dios ha diseñado para cada uno de sus hijos aquí en la tierra.

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