VIDA TRIUNFANTE

Si usted se considera a sí mismo entre la gente pobre, incapaz, enferma, inferior o sin logros es solo porque no ha reconocido que las riquezas de Dios son suyas.

Principios para una Vida Triunfante / Feb 9/2020 Ap. Enrique Torra

Las tradiciones religiosas enseñan que puede ser el plan de Dios que usted viva en la pobreza, indefenso, en derrota, en enfermedad, inferioridad y en humillación; que tales condiciones pueden ser bendiciones escondidas y le enseñan humildad y piedad; que no debe resistir la enfermedad, ni las decepciones, porque le pueden acercar más a Dios; que puede que se le pida llevar una existencia mísera y desmoralizante; que el sufrimiento físico, las limitaciones económicas y la sumisión a la derrota y el fracaso pueden ser influencias dirigidas a desarrollar virtudes de humildad y santidad en usted.

Pero tales situaciones serian una forma de infierno en la tierra. Son circunstancias extrañas al ideal de Dios para usted. Alguien dijo: “No hay motivo para que usted tenga que pasar por el infierno para llegar al cielo.”

Jesucristo habló de tesoros que ni la polilla ni el moho corrompen, ni ladrones pueden robar. Los tesoros y las riquezas que Dios trae a su vida no se los pueden quitar. Ningún ladrón los puede hurtar. Ni la polilla ni el moho los pueden destruir.

La voluntad de Dios para su vida es que usted “sea prosperado en todas las cosas, y que tenga salud, así como prospera su alma” 3 Juan 2 Considérese así mismo como verdadero hijo de Dios, heredero de todo lo que Dios tiene y por la fe aprópiese de todo lo que le pertenece en Cristo Jesús. Crea lo que dice la Biblia “Asi que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medios de Cristo”. Gálatas 4:7

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