Vida Triunfante

Dios quiere que todo vaya bien en nuestra vida. Él declaró en Su Palabra que no nos dejaría huérfanos, que nunca nos desamparará durante todos los días de nuestra vida aquí en la tierra. En Hebreos 13:5 -6 dice la Palabra de Dios: “… No te desampararé ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente; el Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.

Principios para una Vida Triunfante / Noviembre 10 Ap. Enrique Torra

Si escogemos el plan amoroso de Dios, lo reconocemos como el Señor de nuestra vida y ajustamos nuestra mente a Su Palabra, tendremos un final feliz en cada tarea que nos propongamos.

David escogió el plan de Dios. Por eso dijo en el Salmo 119:8 “Guardaré tus estatutos”. En el verso 15 dice: “En tus mandamientos meditaré”; el verso 30 dice “He escogido el camino de la verdad” en el 31 “Me he adherido a tus testimonios” el 45 “Andaré con libertad, porque he buscado tus preceptos” y el versículo 57 dice: “He dicho que guardaré tus palabras”. 

Estas declaraciones indican escogencias que no son negociables y decisiones que implican una entrega total a las cosas de Dios y a Sus ideales.

En Deuteronomio 30:19 Dios dice: “Les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición, escojan, pues, la vida, para que vivan ustedes y sus descendientes”. 

Josué 24:15 dice: “Escoged hoy a quien serviréis. Pero yo y mi casa serviremos al Señor”

Cuando dice ¡sí! A Cristo viviendo en usted, cosas extraordinarias comienzan a suceder. En San Juan 15:5 dice el Señor: “Yo soy la vid; ustedes son las ramas”. Usted es una rama del poder y del amor de Dios y de Su creatividad y su abundancia. Todo lo que la vid tiene viene y penetra en usted y se manifiesta a través suyo. El versículo 5 (Biblia Viviente) sigue diciendo: Cualquiera que viva en mí y yo en él producirá una gran cantidad de fruto. 

Las personas de la Biblia que vivieron la vida triunfante, salieron del anonimato, se hicieron fuertes en la debilidad, derrotaron ejércitos numerosos, recuperaron sus bienes que habían perdido y cumplieron el propósito por el cual fueron creados. 

Ellos escogieron a Dios y su plan eterno, se comprometieron con Dios y consigo mismos; ese fue el secreto que descubrieron y aplicaron en su vida diaria. 

Esa es la vida exitosa. Esa es la forma de obtener la vida triunfante. Producir fruto es vivir exitosamente, ese el deseo de Dios para cada uno de sus hijos. Adelante, usted también puede vivir esa clase de vida.

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