TODO EL QUE MIRARE VIVIRÁ

Texto Principal: Salmo 91:16; 2 Corintios 1:20-22

Predicación del Pastor Enrique Torra Junio 21 de 2020

Introducción: Las promesas de Dios obran sus maravillas si nosotros actuamos según las realidades eternas (La fidelidad, la inmutabilidad, la bondad y la integridad de Dios), y rehusamos ser afectados por las cosas temporales. Dios siempre cumple sus promesas si nosotros cooperamos debidamente. Dios siempre nos acepta y se responsabiliza por nosotros cuando practicamos Su Palabra (Marcos 11:24; Hebreos 10:35,36)

I. SIGAMOS LAS INSTRUCCIONES (Proverbios 4:20-22)

En Proverbios capitulo cuatro tenemos las instrucciones muy claras de cómo recibir la respuesta de Dios a nuestras necesidades espirituales, familiares, económicas y de salud. La Biblia dice: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo” (Proverbios 4:20-22)

  1. La Palabra debe ser oída, recibida y practicada. 
  2. Las Palabras de Dios son vida para aquellos que las hallan. Si queremos recibir vida plena y sanidad de parte de Dios, tenemos que tomarnos el tiempo para buscar en las Escrituras las palabras que prometen estas bendiciones.

II. LA PALABRA DE DIOS ES MEDICINA

“Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo” (Proverbios 4:22). Cuando la Palabra de Dios se haya convertido en medicina para todo su cuerpo, entonces el cáncer, los tumores y toda clase de enfermedades desaparecerá.

  1. Muchos hoy día no gozan de buena salud porque no han hallado y practicado la Palabra de Dios que produce sanidad. Este es el método divino para recibir las bendiciones que Él nos ha provisto.
  2. No importa que clase de enfermedad, Él dice: “Salud para todo el cuerpo”. ¿El cuerpo de quiénes? De aquellos que hallan y practican lo que la Palabra de Dios nos enseña sobre cada situación.
  3. El Señor dice: “Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación” (Salmo 91:16)

III. NO PODEMOS MIRAR A DOS LUGARES A LA VEZ

En lugar de mantener nuestra atención en las circunstancias; mantengamos nuestra mirada continuamente en la Palabra de Dios. El Señor dice: “No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;” (Proverbios 4:21). De esa manera nos fortalecemos en fe, considerando continuamente la Palabra de Dios.

  1. El salmista dijo refiriéndose a la Palabra de Dios: “Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado” (Salmo 119:50).
  2. La Palabra de Dios es Espíritu y es Vida. El Señor Jesucristo dijo: “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que os he hablado son espíritu y son vida” (Juan 6:63). La Palabra de Dios obrará en nosotros cuando la creemos y la ponemos por obra. Cuando recibimos y obedecemos la Palabra de Dios, podemos decir como el apóstol Pablo: “Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de Él, la cual actúa poderosamente en mí” (Colosenses 1:29).

IV. TODO EL QUE MIRARE VIVIRÁ 

No deje que las Palabras de Dios “se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón” (Proverbios 4:21). Mantenga una mirada firme y constante en la Palabra de Dios que provee para todas nuestras necesidades conforme a nuestra fe.

  1. Que no se aparte de Tus ojos. No quiere decir una simple ojeada, la Biblia dice: “no deje que las Palabras de Dios se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón” (Proverbios 4:21)
  2. Las serpientes en el desierto. Cuando los hijos de Israel murmuraron contra Dios, “…vinieron serpientes ardientes que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel” (Números 21:5) 
  3. Todo el que mirare vivirá. La palabra “mirare” se refiere siempre al presente. Para que la mortandad se detuviera, Dios mandó a hacer una serpiente de bronce para que los que creyeran en Él y miraran la serpiente de metal, vivieran  (Números 21:8-9).
  4. El Señor Jesucristo se refirió a la serpiente que Moisés levantó en el desierto como Su prototipo, Él dijo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:14-15).
  5. Mantengamos nuestra mirada siempre en el Señor Jesucristo. “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,…” (Hebreos 12:2)
  6. En Cristo tenemos la evidencia perfecta para nuestra fe. Esta es la fe que “es la evidencia de las cosas que no se ven” (Hebreos 11:1).

Conclusión. Cuando miramos fijamente al Señor Jesucristo, el autor y consumador de la fe, nos deshacemos de las dudas y nuestra fe se aumenta y produce frutos. Que bendición es mirar fijamente a Cristo. ¡Hay vida, libertad, amor, gozo, dirección, entendimiento y salud perfecta. Todo lo encontramos cuando miramos fijamente al Señor Jesucristo. Nunca nadie ha mirado en vano al Gran Medico Divino.

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