Texto Principal: Éxodo 33:18; 2 Corintios 6:14-18; Apocalipsis 18:4.

«Salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor,” 2 Corintios 6:17. Este es el imperativo categórico expresado por Dios que debe regir el comportamiento de todos los que anhelamos la manifestación de Su Gloria en nuestras vidas. Cuando deseamos entrar en la dimensión de la Gloria de Dios, debemos separarnos en lo natural de muchas cosas que nos detienen. Hebreos 12:1.

I. NUEVOS COMIENZOS DE SEÑALES Y MARAVILLAS.

Cuando Dios se le apareció a Moisés en la zarza ardiendo fue el Nuevo comienzo de señales para los Hijos de Israel. Éxodo 3:2-3 “Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; …”

Este milagro fue seguido por las diez plagas de Egipto; por el Mar Rojo partido para liberar a los hijos de Israel de Egipto; y cómo una nube los guiaba por el desierto proveyéndoles sombra de día y fuego de noche.

  1. Dios Habló desde la Nube. Éxodo 19:9,16,18. Truenos – Relámpagos – Nube Espesa – Sonido de Trompeta – Humo – Fuego – Terremoto. A medida que las señales continuaban no cabría duda en la mente del pueblo que Dios estaba en la montaña y que Dios le estaba hablando a Moisés.
  2. La Respuesta del Pueblo. Los hijos de Israel vieron como las plagas cayeron sobre los egipcios, como el Mar rojo se abrió de manera sobrenatural, la provisión sobrenatural del agua y ahora los truenos, los relámpagos, nubes espesas, humo, el sonido de trompeta, y la montaña estremeciéndose.
  3. La actitud del pueblo de Israel. Con todas esas pruebas que Dios existía, la gente eligió hacer un becerro de oro y adorarlo. Éxodo 32:4,7,10 “… dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de Egipto”. Así regresaron a adorar a los dioses paganos. “Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido”.
  4. ¿Cómo es que ellos pudieron hacer algo tan horrible? Moisés era su líder, él estaba llevándolos por un nuevo camino que no entendían, a un nuevo lugar que no conocían. Los hijos de Israel habían estado en Egipto por 400 años. Moisés los estaba guiando a adorar a un Dios que ellos no conocían.

II. UNA ELECCIÓN POR HACER Hebreos 11:23-27.

Moisés cedió́ todo su poder y riquezas. Recordemos que él fue un nieto adoptivo de Faraón y aún así cedió́ todo su poder y riquezas. Todo lo dejó cuando Dios lo llamó. Moisés amó la Presencia de Dios.

  1. Moisés eligió la Presencia de Dios. Dios le dijo que enviaría un ángel con ellos, “Mi Ángel.” Pero Moisés respondió́, Éxodo 33:15 «Si tu Presencia no va con nosotros no nos saques de aquí.” Moisés deseó la presencia de Dios tanto que rehusó ir sin Él.
  2. Moisés movió su tienda fuera del campamento por el pecado del pueblo. Al estar separado del pueblo la gloria de Dios continuó con él. Éxodo 33:7-11 “Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo levantó lejos, fuera del campamento, … Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová́ hablaba con Moisés. Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernáculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba. Y hablaba Jehová́ a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento…”

III. SEÑOR, MUESTRAME TU GLORIA.

La manifestación de la Gloria de Dios en nuestra vida es el resultado de dejar todo lo que nos asedia. “…despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia…” Hebreos 12:1. El peso son las acciones, amistades y/o emociones. Moisés lo dejó todo por el Señor, “Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre”. Éxodo 33:17,18.

  1. El anhelo de Moisés era la Gloria de Dios. “Muéstrame tu Gloria.” Éxodo 33:18.
  2. La Gloria Llegó. La Gloria de Dios cayó sobre Moisés. Éxodo 34:29,30,33,35. “… no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios. Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he aquí́ la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de acercarse a él… Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.

La vida de Moisés es un desafío para nosotros hoy día. Moisés fue amigo de Dios, pero deseó mucho más. Aún cuando Dios le dijo que enviaría Su ángel para ir con ellos, Moisés respondió que tenía que tener la presencia de Dios mismo. Él estaba dispuesto a separarse de todo y de todos los que lo separarían de Dios. No había compromiso con nadie más sino con Dios.

4 marzo, 2019

Señor, te ruego que me muestres tú gloria

Texto Principal: Éxodo 33:18; 2 Corintios […]