SIETE RECOMENDACIONES PARA UNA VIDA CRISTIANA TRIUNFANTE

Texto Principal: 1 Pedro 2:2; Salmo 119:11; Filipenses 4:6; Marcos 16:15

Predicación Enero 26 de 2020 – Apóstol Enrique Torra

Introducción: La vida cristiana comienza cuando nos convertimos al Señor, es decir, cuando aceptamos al Señor Jesucristo como nuestros único Señor y Salvador Romanos 10:9-10. Para vivir la vida cristiana victoriosa, gozosa y ser de bendición para las personas que nos rodean, debemos practicar estas siete recomendaciones.

I. ESTUDIE LA BIBLIA

La lectura y la meditación de las Sagradas Escrituras son esenciales para el crecimiento de la fe. “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” Romanos 10:17

  • La Palabra de Dios es el alimento para el alma 1 Pedro 2:2
  • Aprenda por lo menos un versículo de la Biblia cada día Salmo 119:11; inscríbase en la escuela bíblica de la iglesia.

II. PERSEVERE EN LA ORACIÓN

Orar es hablar con Dios, hablarle a él de todo lo que nos acontece, nuestras alegrías, tristezas, pecados, errores. Orar es estar en la presencia de Dios y disfrutar de su bondad.

  • No se angustie, presente sus peticiones delante de Dios Filipenses 4:6
  • Pida con fe, no dudando Santiago 1:6; Mateo 7:7

III. GANE A OTROS PARA CRISTO Ezequiel 3:18

El crecimiento espiritual no solo requiere del alimento (estudio bíblico), sino también de ejercicio.

  • Trabaje para Cristo. La tarea que Cristo nos encomendó es la de ganar a otros para Él. Marcos 16:15
  • Si la persona a la que usted le comparte el mensaje del evangelio está enfermo, ore por ella en el nombre del Señor Jesucristo y sánela. Marcos 16:17-18; Mateo 25:31-46

IV. EVITE LAS MALAS AMISTADES 

Evite las amistades con las personas que no tienen temor a Dios, que son malas. No lea libros cuyo contenido se oponga a los principios y valores que están escritos en la Biblia. No deje que su mente sea controlada por pensamientos malos. Salmo 1.

  • No os unáis en yugo desigual con los incrédulos 2 Corintios 6:14-17
  • Gane a los inconversos para Cristo, pero no los elija como sus amigos y compañeros.

V. CONGRÉGUESE, ASISTA A TODAS LAS REUNIONES DE LA IGLESIA 

Asista a la iglesia no como religioso, sino como un hijo inteligente que va a alabar y adorar a Dios y a recibir la instrucción de la Palabra de Dios de esa manera será entrenado para vivir la vida cristiana victoriosa.

  • Sea fiel en su asistencia a todas las reuniones de la iglesia Hebreos 10:25
  • Coopere con su pastor en el establecimiento del Reino de Dios.

VI. CONTRIBUYA PARA EL SOSTENIMIENTO DE LA OBRA DEL SEÑOR

Cuando Dios nos pide algo no es para despojarnos sino para que la ley espiritual de la siembra y la cosecha se activen en nuestra economía. Hechos 20:35. 

  • Los diezmos son la décima parte de lo que ganamos, esa es la parte que le pertenece a Dios. “El diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová… Y todo el diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová” Levítico 27:30-32
  • La ofrenda es diferente a diezmo, es la parte que voluntaria y generosamente depositamos en la iglesia para honrar a Dios y que se convierte en la semilla para nuestra prosperidad. “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno conforme propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” 2 Corintios 9:6-7. En PAI, el dinero que llega a la tesorería del templo está dedicado para la evangelización en Colombia y en el exterior.

VII. NO SE DESANIME

El hecho de que usted sea un hijo de Dios, no quiere decir que nunca más tendrá luchas, tentaciones y hasta persecuciones. 2 Timoteo 3:12

  • El Dios eterno es su refugio. Dios dice todas las cosas nos ayudan para bien y que en medio de todas las cosas adversas que podamos enfrentar en la vida, somos más que vencedores Romanos 8:28,37
  • Venza el temor Isaías 41:10

Conclusión. “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús” 2 Corintios 2:14