SEÑOR, AVIVA TU PALABRA EN MÍ

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SEÑOR, AVIVA TU PALABRA EN MÍ

Texto Principal: Habacuc 3:2; Hebreos 4:12; Juan 5:1-9

Introducción: Todos debemos creer en la Palabra de Dios, pero existe una diferencia entre la Palabra de Dios que nos da el conocimiento general acerca de Dios –Logos-, y la Palabra de Dios que nos imparte la fe acerca de circunstancias y problemas específicos –Rhema-. Esta última es la que produce los milagros.

  1. LA PALABRA DE DIOS ES VIVA Y EFICAZ 

El término que aquí se traduce ‘palabra’ es el vocablo griego ‘logos’ que indica una idea completa y se utiliza para referirse a las Sagradas Escrituras. Logos contrasta con ‘rhema’, que se refiere a algo dicho o hablado. En el idioma griego Logos y Rhema son diferentes, aunque las dos se traducen ‘palabra’.

  1. Logos, como la palabra dicha por Dios. Envuelve todo lo que Dios ha dicho o revelado, es el mensaje de Dios. El vocablo logos (verbo) también se aplica a la persona del Señor Jesucristo. (Juan 1:1) “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. El mundo fue creado por la Palabra, el logos de Dios. (Hebreos 11:3) “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”.
  2. Al leer el logos, de Génesis a Apocalipsis, recibimos todo el conocimiento que necesitamos acerca de Dios y sus promesas. Pero solo por leer la Biblia no recibimos fe, recibimos conocimiento de Dios, pero no recibimos fe. “La fe viene por el oír el rhema de Dios” (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.
  1. LA PALABRA RHEMA 

Rhema es una palabra específica, dada a una persona específica en una situación específica. El rhema es acción, nos viene por el Espíritu Santo que toma algunos versículos de la Biblia para vivificarlos en nuestra vida. 

  1. El Espíritu Santo trae a nuestra mente una de las palabras contenidas en la Biblia y nos da la convicción profunda para que la apliquemos ante cualquier circunstancia.
  2. El rhema es la espada del Espíritu (Efesios 6:17) “Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. 
  • Rehema es la Palabra que Dios ha avivado en nuestros corazones a través del Espíritu Santo.
  • Podemos oír y estudiar las Sagradas Escrituras, pero solamente cuando el Espíritu Santo aviva esa Palabra en nosotros, y nos dice cómo aplicarla a una situación específica, es que el logos se convierte en rhema.
  1. EL REHEMA DE DIOS Y LOS MILAGROS

Cuando el Espíritu Santo aviva el logos de la Escritura convirtiéndolo en rhema, recibimos la fe para milagros. Aferremonos a la palabra rhema y actuemos aun cuando momentáneamente no veamos nada claro.

  1. Pedro caminó sobre las aguas. Era una noche bastante difícil, los discípulos estaban en la barca enfrentando una gran tempestad, estaban llenos de temor y parecía que las cosas no terminarían bien. La Biblia dice en (Mateo 14:27-29) “Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y Él dijo: Ven, y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús”.
  • Pedro dijo: Señor, Manda, dame un rhema”.
  • Jesús le dijo: “Ven”. Jesús le dio el rhema.
  • Cuando Pedro creyó y actuó sobre el rhema, el milagro sucedió. “…y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús” (Mateo 14:29).
  1. El paralítico de Betesda fue sanado (Juan 5:1-9). En el estanque de Betesda sucedía que de tiempo en tiempo un ángel agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad. (Juan 5:4).
  • Jesús le dijo al paralítico: “Levántate, toma tu lecho, y anda” (Juan 5:8), este es el rhema
  • El paralítico actuó basado en la palabra Rehema, específica y quedó sano.
  1. CÓMO RECIBIR EL RHEMA DE DIOS PARA UNA SITUACIÓN ESPECÍFICA

Ponga su mente en posición neutra. Dígale al Señor aquí estoy, listo para escuchar tu voz, háblame Señor.

  1. Pídale al Señor que le revele Su voluntad a través de sus deseos. Dios siempre viene a nosotros a través de los deseos. (Filipenses 2:13 DHH) “Pues Dios, según su bondadosa determinación, es quien hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien los ayuda a llevarlos a cabo”. (Salmo 37:4) “Deléitate asimismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón”. (Proverbios 10:24) “Lo que el impío teme, eso le vendrá; pero a los justos les será dado lo que desean”.
  2. Compare su deseo con las enseñanzas bíblicas y ore hasta tener completa paz interior.

Conclusión. Pídale al Espíritu Santo le revele el rhema y actúe sobre esa palabra específica. Recuerde: Rhema trae fe. (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

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