SED LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO

Texto Principal: Hechos 1:8; Efesios 5:18

Introducción: Al estudiar la persona y el ministerio del Espíritu Santo, debemos separar su ministerio actual sobre la tierra, de su ministerio antes y después. Ese ministerio comenzó el Día de Pentecostés y continuará hasta la segunda venida de Cristo.

  1. EL ESPÍRITU SANTO PROMETIDO

En la última conversación que tuvo el Señor Jesucristo con sus discípulos en el aposento alto, la noche anterior a su crucifixión, nos habló acerca de la venida del Espíritu Santo. La mayor parte de esta conversación trató del Espíritu Santo que había de venir para tomar su lugar.

  1. Jesús dijo: (Juan 14:16-17) “Y yo rogaré al padre, y os dará otro consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad el cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: pero vosotros lo conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”.
  2. El Espíritu Santo únicamente puede hacer su morada en los cuerpos de los que han nacido de Nuevo. (1 Corintios 3:16) “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora en vosotros?”.

(Juan 14:26) “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi Nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho”.

  1. LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO Y EL INICIÓ DE SU MINISTERIO AQUÍ EN LA TIERRA

El Espíritu Santo descendió en el aposento alto el día de Pentecostés y llenó a todos lo que allí estaban. (Hechos 2:1-2) “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados”. 

  1. El Espíritu Santo entró en el mundo para cumplir Su ministerio especial aquí en la tierra.
  2. El cuarto donde estaban sentados los creyentes fue lleno con el Espíritu Santo. ¿Qué aconteció? Ellos fueron sumergidos o bautizados en el Espíritu Santo. 
  1. EL BAUTISMO CON EL ESPÍRITU SANTO

Dios prometió que derramaría su Espíritu sobre toda carne. (Joel 2:28-29). ¿Qué es el bautismo con el Espíritu Santo?

  1. En el bautismo en agua somos sumergidos, en el bautismo del Espíritu Santo somos inundados del Espíritu Santo. En cierto sentido, el bautismo en el Espíritu Santo es lo opuesto al bautismo en agua. En el bautismo en agua hay una inmersión debajo del agua. En el bautismo del Espíritu Santo hay una “inundación” del Espíritu Santo venida de arriba. (Hechos 2:4).
  2. Es posible que el hombre sea salvo y no esté bautizado con el Espíritu Santo, ni siquiera sepa que Dios desea bautizarlo con el Espíritu (Hechos 19:1-2).
  3. Los de la casa de Cornelio amaban a Dios y Dios envió un ángel para darle instrucciones sobre Pedro, quien les habló de Jesús a todos los que estaban allí reunidos y Dios los bautizó con el Espíritu Santo (Hechos 10:44-46). Así se cumplió la promesa del libro de Joel, que Dios derramaría su Espíritu Santo sobre toda carne. (Hechos 2:39).
  1. ¿QUÉ DEBO HACER PARA RECIBIR LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO?

Las escrituras enseñan claramente que la recepción del Espíritu Santo ocurre separadamente y después del nuevo nacimiento. La remisión de los pecados significa un nuevo nacimiento y enseguida viene la recepción del don del Espíritu Santo (Hechos 2:38).

  1. El padre celestial da el Espíritu Santo a los que se lo pidan (Lucas 11:13).
  2. Caso Samaria. Cuando los samaritanos recibieron a Cristo por la predicación de Felipe, Juan y Pedro, impusieron sus manos sobre aquellos que lo habían aceptado para que también recibieran el Espíritu Santo (Hechos 8:14-16).
  3. El Espíritu Santo se recibe por la fe, (Galanas 3:2); (Gálatas 3:14 Versión Moderna) “Para que sobre las naciones viniese bendición de Abraham en Jesucristo, para que así recibiésemos nosotros la promesa del Espíritu Santo por medio de la fe”.
  4. Nosotros nacimos de nuevo por la fe. (Efesios 2:8). Vivimos por la fe (Romanos 1:17).

Conclusión: Todo lo que recibimos en oración lo recibimos por fe. Dios no ha cambiado, el Espíritu Santo lo recibimos por la fe. (Gálatas 3:2). La fe es el actuar sobre la palabra sin la evidencia de los sentidos físicos. Un hombre nace de nuevo cuando dice: “Yo tengo la Vida Eterna porque la palabra lo declara así”. La sanidad la recibimos cuando decimos: “Yo soy sanado porque la palabra declara que por su llaga  fui sanado”. La necesidad financiera esta satisfecha porque la palabra declara en (Filipenses 4:19) “Mi Dios pues suplirá todas mis necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Así también recibimos el espíritu santo cuando decimos: “Yo tengo el Espíritu Santo, porque se lo he pedido al padre, y él ha prometido dar el Espíritu Santo a los que se lo piden”.

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