¿SATISFECHO O INSATISFECHO? … AY!!!

Juan 5:1-9 (NVI)

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Jóvenes – Devocional Agosto 6 /2019

Versículo 6. – ¿quieres quedar sano? 

¿Por qué preguntaría Jesús algo que parece ser muy obvio?, es decir, ¿a quién no le gustaría estar sano si se encuentra enfermo? O mejor aún ¿a quién no le gusta estar bien en todo? 

Pues bien, al parecer no a todos les gusta estar bien, y es que todo comienza con lo que hemos permitido que domine nuestro pensamiento. Pues es natural que nuestro paso por este mundo traiga numerosas circunstancias difíciles o adversidades donde se nos permite decidir radicalmente cómo salir de allí, qué actitud tomar, para dónde agarrar y por supuesto las emociones sí que juegan un papel importante.

De tantos milagros que hizo nuestro Señor Jesús, me llama mucho la atención este que se encuentra registrado en Juan 4, donde encontramos un paralítico que lleva treinta y ocho años en ese estado!… sí, treinta y ocho años, pero qué tiene de raro?

La “simple” pregunta que hace Jesús “quieres quedar sano”… este paralítico ya se había hecho a la idea de que tal vez nunca iba a ser sano, se resignó a su situación, sus pensamientos estaban dominados por la congoja, a tal punto que culpó a las personas porque no le ayudaban a meterse en el estanque.

Ahora, ¿estás satisfecho o insatisfecho con tu situación? tal vez esa situación económica, familiar, laboral, etc. que no ha mejorado, hacemos lo que está a nuestro alcance pero luego culpamos a los demás de ello. Note que el estanque estaba en medio de cinco pórticos y lleno de muchas personas enfermas y tal vez hasta mal olor había; ahora trasládate a aquel lugar con la situación que afrontas actualmente y piensa… ¿no te cansas de la situación, del olor, ya viste de quién estás rodeado, realmente hay en ti un deseo ferviente por disfrutar del éxito que Dios ha dispuesto para ti según su propósito?

Si la respuesta es sí, entonces decide lo que deseas y actúa para obtenerlo, puedes ser, hacer y tener lo que quieras, transforma tus pensamientos con la palabra, sueña en grande, recuerda muy bien que los buenos deseos es Dios quien los hace nacer y da el querer como el hacer por su buena voluntad.

Levántate, recoge tu camilla y anda – le contestó Jesús

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