PRINCIPIOS PARA LA VIDA CONYUGAL. (Parte 12)

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PRINCIPIOS PARA LA VIDA CONYUGAL. (Parte 12)

Hemos abordado en las últimas semanas, algunas puertas que se deben cuidar para que satanás, no pueda entrar a destruir, robar y matar el amor en el matrimonio.  

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Familias
Devocional Junio 19 /2019

Vimos la puerta de la Unidad, creada por Dios en el hogar, para hacer fuerte y cumplir Su propósito; en esta ocasión trataremos de siete principios para asegurar esta entrada.

La unidad, hace referencia para tener un mismo principio, una misma meta, un mismo propósito, la condición de ser uno en común acuerdo; siendo una condición fundamental para la armonía y el entendimiento; no quiere decir que se destruye la individualidad y la particularidad de los cónyuges; sino que los reúne en torno a los objetivos comunes; para llevar a cabo la misión en la plenitud del Espíritu Santo; como el ejemplo de la reunión de la iglesia descrita en Hechos 2:1.

Hacer frente a las crisis es reconocer, que hay cosas que se deben mejorar en el hogar, y esto produce unos altibajos emocionales. Pero la Biblia nos recomienda: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo; ni deis lugar al diablo” Efesios 4:26-27(RVR 1960). Lo que nos indica es sigan en Unidad sin perder la paz ni el gozo en su matrimonio.

Aprenderemos a controlar nuestras emociones, cuando le demos cabida al Espíritu Santo y Él nos enseñe a ver a nuestro cónyuge, como nos mira nuestro Padre. Darle entrada al Espíritu Santo al hogar, implica:

  1. Sea Fiel a Jesucristo y Su Palabra; como a su cónyuge; es la recomendación hecha por Jesús, en Mateo 7:12 “Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas” (NVI)
  2. De preferencia a su cónyuge. El apóstol Pablo evidencia esa estimación, cuanto más en el núcleo marital; así descrito en Romanos 12:10-14 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis” (RVR 1960).
  3. Ser pacientes entre sí; es un mecanismo de defensa de la pareja, tratar de entender al otro sin exasperarse; hace referencia a entender que el otro no siempre está en la condición de captar su necesidad como usted. Hechos 24: 4, nos recomienda: tener la bondad de escucharnos un momento.
  4. No entrar en discusiones vanas que nos quiten la paz; el ganar no es siempre salir con la razón a nuestro favor; lo que debemos es ganar a nuestro cónyuge para la unidad y la preservación del gozo 2 Timoteo 2:23 “Te repito: no te metas en discusiones necias y sin sentido que solo inician pleitos”
  5. La amabilidad, debe reinar siempre en el hogar. Tener cuidado con las palabras y las comunicaciones, Pablo recomendó: “Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo” (NTV)
  6. Esfuércese un poco más. Siempre habrá algo más que podamos hacer o ayudar por el cónyuge; es recorrer una milla más conforme lo recomendó Jesús en Mateo 5:41
  7. Su ayuda idónea, siempre podrá darle una palabra de aliento o una perspectiva diferente de alguna circunstancia específica, incluso de la misma Palabra de Dios; recuerde que también tiene puntos objetivos y positivos por eso es la ayuda idónea; la recomendación es busque entender antes de ser entendido.

La unidad es la puerta para hacer frente a las acechanzas del diablo, una postura cobijada por Dios, permitirá preservar el gozo y la paz en toda situación.

La próxima entrega, observaremos otra puerta que el cristiano debe cuidar en su hogar; esta es una semana llena de bendiciones, recuerde que en Cristo somos más que vencedores

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