PRINCIPIOS PARA LA VIDA CONYUGAL (30)

Hemos visto que Dios se glorifica en los hogares, familias y personas que le escuchan, creen y obedecen su Palabra; así mismo que Él se goza bendiciendo, y parte de la multitud de bendiciones que nos da es su herencia; “Los Hijos” Salmo 127:3.

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Parejas – Devocional Nov 12 /2019

Y conforme a sus imagen y semejanza; también nos permite ser padres; indicándonos que tenemos la responsabilidad sobre los hijos y debemos amarles como Él nos ama. Somos los responsables de nuestros hijos ante Dios y ante la sociedad; de ahí que esta semilla que Dios ha permitido que su creación siembre, debe ser llevada a dar buenos frutos; responsabilidad de los Padres el formar y educar a los hijos para ser parte del cuerpo de Cristo, y ser buenos seres humanos conforme al corazón de Dios, por el resto de generaciones.

Dios también dotó al hombre de las habilidades para seguir sus ordenanzas, y poder traspasar sus bendiciones a los hijos y a los hijos de los hijos. Por lo anterior los conyugues que engendran, deben cumplir los roles como ser el cuidador, protector, proveedor, educador y baluarte de su familia.

También está provisionado por Dios, como realizar tan importante tarea: “¡Escucha, pueblo de Israel! Nuestro único Dios es el Dios de Israel. Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales. Apréndete de memoria todas las enseñanzas que hoy te he dado, y repítelas a tus hijos a todas horas y en todo lugar: cuando estés en tu casa o en el camino, y cuando te levantes o cuando te acuestes. Escríbelas en tiras de cuero y átalas a tu brazo, y cuélgalas en tu frente. Escríbelas en la puerta de tu casa y en los portones de tu ciudad”. Deuteronomio 6:4-9 (TLA).

Es importante recordar, que escuchar en la Biblia, significa, estar atento a la voz de Dios Padre, creer, obedecer y amar. Y en los términos de que se emplea de repetir a los hijos es vivir esa Palabra Viva en la vida de los conyugues como ejemplo y directriz a seguir por los hijos.

La mejor forma de evangelizar y vivir a Cristo en el corazón y en el hogar, es poder percibir sus bendiciones no solo en los esposos sino en su descendencia, recuerde que es propósito Divino, para usted y para los suyos “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” 3 Juan 1:2 (RVR. 1960).

En nuestra próxima entrega, se abordará el cuidado del corazón, como responsabilidad de los conyugues para sus generaciones. 

Esta es una semana de bendición para usted y su familia. 

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