PRINCIPIOS PARA LA VIDA CONYUGAL (25)

Acrecentar la presencia viva de Dios en el hogar; es quizá el fin más amplio de los conyugues;

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Parejas – Devocional Septiembre 25 /2019

Toda vez que el hogar no lo constituye, las pertenencias, ni los aportes materiales ni los construidos a través del vínculo marital; lo que constituye el hogar son los conyugues, quienes empezaron por el lado de la obediencia a escuchar la Palabra de Dios y su propósito para ellos.

Encontramos la forma de acrecentar la presencia de Dios en el hogar; está en el libro de los Efesios 3:17 “que Cristo viva en sus corazones por la fe, y que el amor sea la raíz y el fundamento de sus vidas.” (DHH); es instalar a Dios como centro del hogar, en su corazón; la esencia de Dios es el amor (1Juan 4:8); donde Él se encuentre no faltará ninguna cosa buena faltará, (Salmos34:10); el mismo Jesús, lo manifestó en Mateo 6:33 “Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.” (TLA). 

Darle a Dios, el honor y el lugar en el corazón de los conyugues, es adquirir el Tesoro más grande, jamás conocido y visto por otros ojos que no sean los del matrimonio; esa promesa hecha por Jesús, es recurrente a lo largo de la Biblia, y lo más importante no caduca; el apreciarla, invita a descubrir todo su contenido y a buscarlo, porque para el que cree todo le es posible (Marcos 9:23); apropiarse y buscar la presencia de Dios, cada vez más, hace matrimonios bien cimentados, y prósperos: “Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto” Jeremías 17:8 (RVR. 1960)

El creerle, como lo dijo Jesús; implica tener protección: “… no te dejaré ni te desampararé” Hebreos 13:5 (RVR. 1960); es la protección del Padre, es contar con su bendición (La que enriquece, y no añade tristeza con ella. Prov. 10:22); la que eleva a los conyuges como herederos y poder disfrutar de:

  • Libertad.  2 corintios 3:17
  • Salud   Éxodo 23:25
  • Prosperidad 3 Juan 2
  • Descanso   Mateo 11:28
  • Salvación Salmo 62:1
  • Descendencia bendita Salmo 37:26
  • Esperanza   Jeremías 29:11
  • Bendiciones espirituales Efesios 1:3
  • Vida eterna Salmo 133:3
  • Bendiciones sobre los conyugues y sus posesiones Deuteronomio 28:1-14
  • Justicia Salmo 24:5

Ahora, todas esas bendiciones y muchas más vendrán como causa de acrecentar la presencia de Dios en el hogar, siendo esto promesa desde siempre de parte del Padre para sus hijos “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz” Génesis 22:18 (RVR. 1960) 

“pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” Isaías 40:31 (RVR.1960).

Comparte en redes sociales