Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4:6

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Alabanza – Devocional Septiembre 19 /2019

Muchos de nosotros pensamos cada día en nuestras responsabilidades, los problemas que manejamos y las necesidades propias y de las personas que amamos y/o tenemos a cargo, pero ¿cuántas veces dejamos de disfrutar de la vida por las preocupaciones y necesidades? 

Pasamos gran parte de nuestras vidas luchando por un mejor mañana, trabajamos afanosos por el sustento anhelando mejores cosas, mayor comodidad para nosotros y nuestras familias. Buscamos «el éxito» en este rubro y el no suplir nuestras necesidades nos llena de preocupación y frustración al punto de deprimirnos o llevarnos a reclamarle a Dios el porqué de no poder suplirlas.

El apóstol Pablo en Filipenses nos recuerda que tenemos un Dios que nos provee, que sustenta a sus hijos y que quiere darnos la bendición, sólo tenemos que hacer dos cosas: la primera es acercarnos a él en arrepentimiento por lo malo que hemos hecho y dispuestos a cambiar nuestras malas conductas (no podemos esperar la bendición completa si no honramos a Dios) y segundo; debemos poner nuestras necesidades en oración y fe en Dios, confiando plenamente en su provisión y agradeciéndole en fe por ser nuestro sustento. Dios quiere vernos felices, plenos y en bendición, Él nos ama tanto que, si dio a su hijo unigénito por nosotros, siendo tan bueno ¿no estará dispuesto a bendecirnos en todo?

Oremos juntos:

Padre celestial, te presento mi vida en arrepentimiento. Te confieso mis pecados y debilidades, te pido que me perdones y me ayudes a ejercer mi dominio propio para honrarte en cada acto en mi vida. Presento ante ti mis necesidades y te ruego que suplas en bendición mi vida y mi familia. Te agradezco porque sé que me escuchas y eres el mejor padre, me rescataste de la muerte y suples mis necesidades. ¡Amén! 

Comparte en redes sociales