MUJER, ERES LIBRE DE TU ENFERMEDAD

Texto Principal: Lucas 13:10-17; Oseas 4:6; Gálatas 3:13-14

Introducción: El Señor Jesucristo enseñaba en el día de reposo en una sinagoga; “y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad” (Lucas 13:11-12. Esta mujer era una hija de Abraham, estaba padeciendo por dieciocho años, estaba atada porque satanás la había atado con esa enfermedad. ¿Por qué esta mujer padeció tanto tiempo esa atadura? Porque ignoraba sus derechos como heredera de la bendición de Abraham tenía.

I. EL PACTO DE DIOS CON ABRAHAM 

Dios hizo pacto con Abram. (Génesis 15:18). La palabra Pacto literalmente significa cortar. Cuando dos tribus o familias decidían entrar en pacto, los representantes de cada tribu o familia se hacían una incisión en la muñeca y luego de frotarse las heridas mezclando la sangre de las dos partes se sellaba el pacto previa declaración de las bendiciones y las maldiciones que vinculaban a sus generaciones. 

II. PORQUE ESTAMOS EN PACTO CON DIOS, VENCEREMOS 1 Samuel 17

  1. Por la Sangre de nuestro Señor Jesucristo estamos en Pacto con Dios. El Señor Jesús dijo en  (Mateo 26:28) “Porque esto es mi sangre del Nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
  2. Si no estoy en pacto con Dios, no tengo expectativas. 
  3. Cuando Dios habla algo, hay suficiente fe para que aparezcan las cosas. Dios no puede mentir. Si Dios lo dice, así es.

Antiguamente cuando dos tribus cortaban pacto, la tribu más fuerte se comprometía con la más débil entre otras cosas, a protegerla en tiempo de guerra. El más grande peleaba por el menor y lo defendía y también a su familia. 

  1. El Señor pelea por nosotros. La Biblia dice que: “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos” (Isaías 42:13).
  2. Cuando estamos en pacto con Dios, no tenemos miedo. Cuando David se enfrentó al filisteo, dijo: “Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, Él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo” (1 Samuel 17:36).
  3. ¿Quién es este hombre incircunciso? Incircunciso significa no estar en pacto. (1 Samuel 17:26).
  4. La piedra que lanzó David, no fue realmente la que mató al gigante Goliat, fue la actitud de pacto en la que se movió David.

III. LAS MALDICIONES POR VIOLAR EL PACTO Deuteronomio 28:15-68

El pacto de Dios con nosotros establece las bendiciones para quienes andan en obediencia; y las maldiciones para quienes lo violan. En el pacto establece los derechos y también las obligaciones. La desobediencia al pacto puede ser por ignorancia o por terquedad. 

  1. “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6).
  2. El pueblo de Israel no caminó en Pacto y sufrió las consecuencias como fue la maldición. (Isaías 24:5-6).
  3.  La maldición no vendrá sin causa. (Proverbios 26:2) “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición nunca vendrá sin causa”. En (Deuteronomio. 28:15-68), están descritas las maldiciones que vendrán por violar el Pacto con Dios.

IV. EL PACTO DE DIOS ES SEMPITERNO

La Palabra de Dios es íntegra e inmutable y permanece para siempre. El Señor Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.  (Mateo 24:35); (1 Pedro 1:24-25); (Isaías 40:8).

  1. La Palabra de Dios era tan válida y tan real el día que los israelitas entraron en esclavitud, como lo era el día en que ellos fueron liberados. (Salmo 105:23-24).
  2. El único problema era que ellos no lo sabían (Mateo 22:29).
  3. Dios llamó a Moisés y le explicó el Pacto de Bendición, para que él se lo enseñara al pueblo oprimido (Salmo 105:26-27).
  4. Cuando Moisés fue ante Faraón, lo hizo en representación del Pacto de Bendición, y sacó a los israelitas de la esclavitud.
  5. Ministre sanidad y active el poder para la prosperidad sobre el fundamento del pacto que hay entre usted y Dios. Ore sobre la base del pacto y reciba las respuestas milagrosas.

V. NUESTROS DERECHOS COMO HIJOS DE ABRAHAM Gálatas 3:29

Cuando Dios pactó con Abraham, se comprometió así mismo y le garantizó que a todos los hijos de fe, (hijos de Abraham) los bendeciría. (2 Crónicas 6:14).

  1. Esta mujer era una hija de Abraham, ella estaba dentro del pacto Abrahámico. La Biblia dice en (Gálatas 3:29): “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”. 
  2. Cuando el Señor Jesús sanó a esta mujer, aplicó el principio de la herencia, el derecho a la bendición.
  3. Jesús le dijo: “Mujer, eres libre de tu enfermedad” (Lucas 13:12).
  4. Jesús “puso sus manos sobre ella; y ella se enderezó luego y glorificaba a Dios” (Lucas 13:13).
  5. Jesús la libero de esa atadura (Lucas 13:16).
  6. Este es el día de su liberación. La Biblia es una copia del contrato que Dios hizo con Abraham. Vaya a ella y declare todo lo que Dios dice que le pertenece.
  7. Usted tiene derecho a la salud, la felicidad, la paz y la prosperidad. Tome por la fe la bendición que le pertenece en Cristo.

Conclusión: La bendición de Abraham es suya. La única razón por la que la bendición de Abraham no está operando en su vida, es porque usted no se ha apropiado por la fe de los derechos que tiene como hijo. Aprópiese de ellos ahora mismo disfrute de lo que ya es suyo. 

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