El mundo es un estadio hostil y violento para los jóvenes, especialmente para aquellas familias que son consagradas a Dios.

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Parejas – Devocional 15 Enero /2019

Desde este punto de vista no solo la soledad, como se revisó, es un mecanismo de ataque del diablo; él tiene más armas; siendo entre otras las diferentes ideologías que se oponen en contra a los principios del Padre; como la identidad, la personalidad, el ejercicio de las libertades y las responsabilidades, como el respeto y el amor por el prójimo.

Cuando Dios demanda en sus principios de inculcar su Palabra y grabarlas en el corazón de los hijos, en todo momento, es porque Dios sabe que la guerra es continua, pero solo los que realmente permanecen en obediencia a su mandato, son los que son vencedores victoriosos.

De ahí, que el acompañamiento y la formación se debe realizar a nuestros jóvenes, cubriendo todos los flancos; en el terreno espiritual, en el medio familiar, y en el mundo; para ello fuimos dotados con las armas para la Batalla espiritual, porque nos fue indicado, que el enemigo no es contra sangre y carne sino contra las huestes celestiales, que vienen a atacar a la familia.  Efesios 6:12

Pero no se trata solo de reconocer, sino de ponerse a la brecha y obtener el galardón por salvar el corazón de nuestros hijos; y esto se logra a través de Cristo, utilizando las armas de nuestra milicia como las describe Pablo: “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta”. 2 Corintios 10:4-6 (RVR. 1960).

Esto implica estar en comunión con el Padre Celestial; nuestra oración, nuestra comunión, su Palabra y el ejemplo; cubiertos con la Sangre de Cristo, sin olvidar que la oración del justo puede mucho; Santiago 5:16; Efesios 6:10-20

Es deber de los padres, formar a sus hijos e inculcar las escrituras, en todo momento, a fin de que en ella encuentren la sabiduría y los principios para vivir conforme al propósito Divino. Deuteronomio 6:6-7.

En palabras de Jesús, la recomendación para acercarnos al propósito del Padre celestial: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” Juan 5:39 (RVR. 1960)

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