La nueva creación en Cristo

Texto principal

2 de Corintios 5:17

Introducción
Al estudiar la historia de la Iglesia nos damos cuenta de cuán poco han entendido de la redención los grandes conductores espirituales. Durante el periodo de 1.000 años, que duró la época del oscurantismo, se perdió, para la Iglesia, el significado de la redención en Cristo independientemente de las obras. Tal confusión ha ejercido su influencia sobre nosotros desde la época de la Reforma hasta nuestros días, hasta el punto que ha sido difícil para la Iglesia comprender verdaderamente la redención.

I. EL PROBLEMA DEL PECADO YA FUE RESUELTO.
La Iglesia ha estado luchando con el problema del pecado a pesar que Dios nos declara en su Palabra que Él ya lo ha resuelto, y que no hay necesidad de más ofrenda por el pecado, que ya no es necesario preocuparse por él. Estudie cuidadosamente: Hebreos 9:12-26; 10:10-14-18.

  1. La conciencia libre del pecado: Hebreos 10:1-3 “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se allegan. De otra manera cesarían de ofrecerse, porque los que tributan este culto, limpiaos de una vez, no tendrán más conciencia de pecado”. Hebreos 9:12-14.
  2. Dios esta satisfecho con el sacrificio que Cristo hizo por nosotros: Hebreos 10:14 “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados”. Él ha perfeccionado a la nueva creación por una redención eterna y completa.

II. LA LEY DEL AMOR.
Hay solamente una cuestión importante para la nueva creación, y es “andar en amor”. Hay solamente una ley que gobierna a la nueva creación. La Ley del Amor. Hay un mandamiento que ha recibido, el mandamiento del amor.

  1. El Nuevo Mandamiento: “…que os améis unos a otros; como os he amado,”. Juan 13:34-35.
  2. Pensar como Cristo: Dios espera que la nueva creación tenga la misma mente de Cristo. Filipenses 2:5-6
    dice: “Yo deseo que ustedes piensen como piensa mi Hijo: que sean como Él es; que vivan como Él viviría si estuviera en su lugar; que actúen como Él actuaría. Este es el problema que el cristiano encara. La mente de Cristo se basó en el amor. 1 Juan 3:16.
  3. Dios es amor: 1 Juan 4:8. El universo contiene personas que piensan, sienten, aman, sufren, seleccionan y determinan. Él es un Dios de Amor, y el amor lo obligó a despojarse de su gloria. Tomó la forma de siervo. Él que era igual a Dios, fue hallado en la condición y semejanza de hombre. Luego, se humilló a sí mismo, se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz, y Él, que era tan santo como Dios, tan intocable por el pecado como Él, fue hecho pecado. 2 Corintios 5:21. El sufrimiento divino causado a Cristo cuando fue hecho pecado es único. No tiene analogía. No podemos medirlo con nada de lo que conocemos. La naturaleza pecaminosa que pasó a todos los hombres, traspasó el corazón de Dios mismo.

III. LAFEDECRISTOENELAMOR.
¿Por qué lo hizo así? ¿Por qué tan tremendo sacrificio hecho por uno tan grande? La respuesta es: el Hijo de Dios creyó en el amor. Dios es amor. En estos se manifestó su amor. Romanos. 5:6-8; 15:3.

  1. Los pecados del hombre que habían cometido contra Dios cayeron sobre Él. El juicio del hombre cayó sobre Él. Las enfermedades, las debilidades del hombre cayeron sobre Él.
  2. En esto se manifestó su amor. El Hijo de Dios encaró el problema del pecado.
  3. Él sabía que por el sacrificio de sí mismo podría quitar el pecado. Sabía que podría reducir a Satanás a la
    nada a favor del hombre. Él conocía la recompensa del amor. Sabía que experimentaría gran gozo cuando el amor hubiera triunfado. Conocía los frutos que el amor recogería. Sabía que el amor habría de conquistar.

IV. ELPROBLEMADELCRISTIANO.
2 Corintios 5:18-19. “Y todo esto es de Dios, el cual nos reconcilió a sí por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación, porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo así no importándole sus pecados y puso en nosotros la Palabra de la reconciliación, así que, somos embajadores en nombre de Cristo”.

  1. La obra de Cristo fue la de efectuar la reconciliación entre Dios y el hombre. Col. 1:20-22; Ef. 2:11-22 Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo. Cristo creyó en el amor e hizo su parte.
  2. “El amor de Cristo tomó posesión de mi corazón.
  3. Embajadores de Cristo: El amor nos hará embajadores tan ansiosos de ganar hombres como si hubiéramos muerto por ellos para lograr la reconciliación.

Conclusión: Dios nos está diciendo “Yo deseo que ustedes amen como mi Hijo amó. Ustedes pueden hacerlo porque somos uno. Mi naturaleza ustedes la poseen “porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. Romanos 5:5.

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