En el Evangelio de San Marcos capitulo 2 encontramos el milagro de la sanidad de un hombre que fue llevado a Cristo, a una casa donde había tanta gente que quienes lo llevaban no pudieron ni acercarse a la puerta. Ellos creían en el poder que el Señor Jesucristo tenía para sanar a los enfermos, así que actuaron según esa fe.

Por Pastor Enrique Torra

Recuerde que creer quiere decir “Dar por cierto aquello que no entendemos y podemos probar, es decir, es estar persuadido por la Palabra de Dios, es tener la seguridad de que lo que Dios nos dice en Su Palabra es la realidad y que ésta palabra no vuelve vacía. “Así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:11).

Estos hombre de la Biblia subieron hasta el techo, arrancaron las tejas para hacer una abertura y procedieron a bajar con sogas al paralítico dentro de su cama poniéndolo delante de Cristo. Estos hombres estaban creyendo que la sanidad de su amigo el paralítico era una realidad en el mundo espiritual, aunque sus ojos físicos, es decir, sus sentidos no lo podían comprobar. La Biblia dice: “Jesús vio la fe de ellos”. La fe, ellos la liberaron a través de sus acciones y sus declaraciones. 

La fe, que es del espíritu se libera a través de la confesión de la Palabra de Dios y las acciones. Estos hombres actuaron con base en la fe que por la Palabra de Dios había sido plantada en su ser interior. Jesús vio la fe de ellos en sus acciones; como resultado Cristo perdonó al hombre sus pecados y le dijo que se levantara, tomara su cama y se fuera a su casa.

El paralítico no se quedó mirando su problema, es decir, su parálisis sino que se atrevió a hacer lo que Cristo le dijo que hiciera y sus acciones liberaron el poder creativo de Dios y se realizó el milagro de la sanidad. Quedó totalmente sano.

Apreciado hermano, su fe en acción liberará el mismo poder que tuvo Jesús cuando sanó a los paralíticos, restauró al ciego y al sordo, alimentó a las multitudes y resucitó a los muertos, o cuando Pedro y Juan hicieron que el paralítico se levantara sobre sus pies, o cuando el apóstol Pablo resucitó al hombre que había muerto, o cuando le dijo al cojo que caminara.

Libere la fe de Dios, la fe que hay en su espíritu por la Palabra de Dios. Recuerde que la fe se muestra por las acciones que corresponden, la fe sin acciones esta muerta en si misma. “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma” (Santiago 2:17).

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