LA FE QUE SE APODERA DE LO QUE NO VEMOS

Texto Principal: Marcos 11:24; Hebreos 11:1

Predicación del Pastor Enrique Torra Domingo 27 de Septiembre/2020

Introducción: La fe es la convicción (o título de propiedad) de las cosas que no se ven (Hebreos 11:1). Otra versión de la Biblia dice: “Fe significa que estamos convencidos que tenemos lo que no vemos”. El Señor Jesucristo nos dice que creamos que  ya “hemos recibido” las cosas que vamos a pedir en oración. En el mismo momento que estamos orando y antes de que las veamos o sintamos; debemos creer que ya las tenemos (Marcos 11:24).

Los creyentes en Cristo, recibimos la vida eterna como resultado a la confesión que hicimos del señorío de Cristo, de su resurrección y de su sacrificio sustitucional, es decir, su muerte en la Cruz pagando el castigo que todos nosotros merecíamos.

I. LA FE ES EL TÍTULO DE PROPIEDAD DE LO QUE YA NOS PERTENECE Jeremías 32:6-19

Los sucesos de este capítulo del Libro de Jeremías ocurrieron en el año 587 – 586 AC., cuando los babilonios sitiaban a la Jerusalén y Jeremías estaba preso. Eran momentos difíciles los judíos serían deportados a Babilonia para ser esclavizados.

  1. Nabucodonosor, el rey de Babilonia, y su ejército habían sitiado a Jerusalén. Anatot fue la ciudad que se le asignó a los sacerdotes en el territorio de Benjamín, allí Abiatar, el sumo sacerdote, tenía sus propias tierras, ese fue el lugar donde nació Jeremías. En aquellos días Anatot, había sido capturada por los babilonios. Esta propiedad en particular carecía de valor, por cuanto estaba en Anatot.
  2. Dios le dijo a Jeremías que comprara la propiedad que estaba en Anatot porque él tenía el derecho de la herencia (Jeremías 32:8).
  3. Jeremías compro la heredad demostrando su fe en la Palabra de Dios, de que algún día su descendencia regresaría a aquella tierra (Jeremías 32:9-15).
  4. Jeremías suscribió (firmó) la carta de la venta y la hizo sellar según el derecho y costumbre, y la copia abierta (Jeremías 32:11). Esta era el título de propiedad.
  5. El título de propiedad es la evidencia (Certeza clara y manifiesta de la que no se puede dudar), o prueba de que es el dueño de su heredad.
  6. La fe es el título de propiedad de lo que usted no la ha visto

II. DISFRUTE DE SU HERENCIA

Si usted fuera beneficiario del testamento de un hombre rico, usted sería rico inmediatamente después de la muerte del testador, aunque todavía no hubiera visto el dinero.

  1. La última voluntad que el Señor Jesucristo nos dejó en Su Testamento, es que ya es nuestro todo lo que el Testamento contiene, en virtud de Su muerte.
  2. El Testamento se confirma con la muerte del testador (Hebreos 9:15-17).
  3. El Testamento del Señor Jesucristo ya está abierto, todas las bendiciones que están ahí escritas nos pertenecen hoy.
  4. Fe es sencillamente usar lo que nos pertenece.
  5. Si un amigo le consignara quinientos millones de pesos a su favor y le entregará la chequera, ¿qué haría usted? Miraría su bolsillo vacío primero, o consultoría lo que usted tiene en la cuenta a su favor.
  6. La Biblia es la chequera del cristiano. Dios ya deposito en Cristo todo lo que necesitamos: La vida abundante (Juan 10:10); la sanidad Física; (Hechos 10:38); la fortaleza (Efesios 6:10); la prosperidad financiera (2 Corintios 8:9); las bendiciones familiares (Isaías 65:23).
  7. La actitud correcta hacia Dios y Su Palabra, traerá el cumplimiento de cada bendición a nuestra vida (Efesios 1:3).

III. EL ESPÍRITU SANTO DICE QUE NO PERDAMOS LA FE

“No perdáis, pues, vuestra confianza –fe-, que tiene un gran galardón” (Hebreos 10:35).

  1. El apóstol Pedro dice que la prueba de nuestra fe (la fe que cree que hemos recibido), la cual “es más preciosa que el oro” (1 Pedro 1:7).
  2. “… Sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho” (1 Juan 5:15).
  3. Tenemos que creer que tenemos lo que hemos pedido en oración, antes que lo hayamos visto. El Señor Jesucristo dijo: “Por eso les digo: Crean que ya han recibido lo que están pidiendo en oración, y lo obtendrán” (Marcos 11:24 NVI).

Conclusión. El primer paso que todo ser humano debe dar para acceder a las bendiciones del Nuevo Testamento, es creer y recibir a Cristo como el Señor de su vida. Luego vienen los resultados. Cristo primero, luego los resultados. Recibimos vida eterna, sanidad, fortaleza, prosperidad y todas las demás bendiciones que el Señor nos dejó en el Testamento. La fe es el título de propiedad que tenemos todas las cosas aunque aún no las veamos.

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