LA FE QUE OBRA MILAGROS

Texto Principal: Marcos 11:22; Romanos 10:9-10

Predicación del Pastor Enrique Torra 26 Julio/2020

Introducción: El Señor Jesucristo nos exhorta a tener la fe de Dios. La palabra creer es un verbo. Creer es actuar con base en la Palabra de Dios. La fe es el resultado de esa acción.

El Señor Jesucristo actúo de acuerdo con la Palabra de Su Padre. Él dijo: “Las palabras que yo os he hablado, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, Él hace las obras” (Juan 14:10).

I. LA DUDA ES CREER AL REVÉS 

La duda es la fe negativa (incredulidad), la fe basada en los cinco sentidos. La incredulidad es el pesimismo, la convicción de que todo va a salir mal; que morirá de muerte prematura y que nunca saldrá de la pobreza. En el idioma griego es la palabra ‘apistía’, quiere decir falta de fe, desobediencia e infidelidad, incredulidad, dudar. (Marcos 6:6)

  1. La fe de los sentidos: La fe que percibimos a través de los sentidos, no es la fe que obra milagros. La fe de los sentidos es incredulidad.
  2. La fe de Tomás y de la de los discípulos: “Ver para creer” (Juan 20:24-28)  “Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco” (Juan 6:7)

II. LA FE DE DIOS ES LA FE CREATIVA QUE OBRA MILAGROS Marcos 11:22

Dios es Dios de fe. La fe de Dios llama las cosas que no son como si fuesen (Romanos 4:17). Dios es Omnipotente e ilimitado. Por la fe, Dios creó los mundos, por Su Palabra. 

  1. Por la Palabra de fe, Dios creó el universo. “Por la fe sabemos que Dios formó los mundos mediante su palabra, de modo de que lo que ahora vemos fue hecho de cosas que no podían verse”  (Hebreos 11:3 Versión de la Biblia Dios Habla Hoy. La fe de Dios es poder creativo.
  2. La fe de Dios ve lo invisible. “Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas” (Marcos 11:24 Biblia de las Américas). Las cosas que pedimos en oración no han estado en nuestra posesión, pero son tan reales como si ya las tuviéramos. 
  3. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Génesis 1:1) En el  principio, no de la eternidad, sino de la creación del mundo físico, antes que el mundo físico fuera creado, ya existía el mundo invisible. 
  4. Todo fue creado por la Palabra de Dios (Hebreos 11:3; Isaías 45:12,18)

III. LA FE DEL CORAZÓN 

En la Biblia la palabra corazón hace referencia al centro de cualquier cosa, o como el órgano más interno del ser. Tanto en el idioma hebreo como en el griego, existen varias palabras para describir el corazón como el centro del ser.

  1. Hebreo: ‘leb’; en sentido figurado se refiere al alma: sentimientos, voluntad e intelecto. (Éxodo 8:32; 1 Samuel 10:9); ‘sekví’, se refiere a la mente, corazón, espíritu (Job 38:36; Salmo 62:4).
  2. Griego: ‘Kardía’, pensamiento o sentimientos. (Mateo 12:34; Romanos 10:9-10); ‘splén’ se refiere al intestino. En sentido figurado, significa compasión, lástima, amor entrañable, sentimientos, emociones. ‘Sklerokardía’ significa destitución de percepción espiritual. Aquí se refiere al espíritu humano. (Marcos 10:5)

IV. SE CREE CON EL ESPÍRITU (Sklerokardía)

Se cree con el corazón y no con la mente. La fe de Dios nos viene por el oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17) La Palabra entra por nuestros oídos y debe establecerse en nuestro espíritu regenerado (el corazón).

  1. La fe para salvación. “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 9:9-10). Se cree con el espíritu.
  2. La fe para sanidad. Debemos leer lo que la Biblia dice acerca de la voluntad de Dios para sanarnos y creerlo con el corazón; y confesar con nuestra boca lo que Dios dice respecto a la sanidad.
  3. La fe para la prosperidad financiera. Opera de la misma manera que la fe para salvación o para sanidad. Debemos leer todo lo que Dios dice acerca de la prosperidad, creer que es la voluntad de Dios prosperarnos, confesar y actuar con base en la Palabra de Dios. Seremos prosperados.

Conclusión. La fe de Dios se establece en el espíritu humano regenerado. La fe viene por el oír la Palabra de dios. La Palabra de Dios debe hallar cabida en nuestro espíritu, dejémonos persuadir por la Palabra de Dios.

Comparte en redes sociales