LA FE ES DEL TIEMPO PRESENTE, ES AHORA

LA FE DE JESÚS
3 agosto, 2020
APUNTE PASTORAL
10 agosto, 2020

LA FE ES DEL TIEMPO PRESENTE, ES AHORA

Texto Principal: Hebreos 11:1; Romanos 4:17-18

Predicación Pastor Enrique Torra 16/08/2020

Introducción: La fe es del tiempo presente, es ahora. Muchos cristianos han confundido la fe con la esperanza. Han tenido la idea confusa de que si esperan intensamente una cosa, la obtendrán. La esperanza pertenece al futuro. “Porque en esperanza hemos sido salvos, pero la esperanza que se ve no es esperanza, pues, ¿por qué esperar lo que uno ve? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos” (Romanos 8:24-25).

I. LO QUE ES LA ESPERANZA

La palabra esperanza del griego ‘elpis’, quiere decir “esperar con anhelo, con expectación”. Tiene que ver con lo invisible y lo futuro. La esperanza es descrita como la espera de algo que no se ve, pero que ha sido prometido. Muchas de las promesa del Antiguo Testamento ya son realidades. Con Su muerte y resurrección el Señor Jesucristo las hizo realidades para nosotros hoy. La esperanza está en el tiempo futuro.

  1. Bienaventurado el hombre que tiene su esperanza en el Señor; aunque surjan tribulaciones no dejará de llevar fruto. “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a las corrientes echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto” (Jeremías 17:7-8).
  2. La esperanza del cristiano es “…como una segura y firme ancla del alma…” (Hebreo 6:18-19)
  3. La segunda Venida del Señor es nuestra esperanza bienaventurada. (1 de Tesalonicenses 4:13-18)
  4. La esperanza no tiene bendición para el tiempo presente. El que espera vive de esperanzas. La Palabra es amada, admirada, pero no se actúa de acuerdo con ella. El que tiene esperanzas no participará de las realidades de la Palabra de Dios. La oración que se basa en la esperanza es un fracaso seguro. La Biblia no dice la oración de la esperanza. Habla de la oración de fe. (Santiago 5:15-16). El enfermo que tiene esperanza de ser sanado, permanecerá enfermo.
  5. La salvación que se basa en la esperanza jamás llegará a madurar. 
  6. Cambie la esperanza por la fe como lo hizo Abraham y su vida será un éxito.

II. LAS REALIDADES DE LA PALABRA DE DIOS

La fe es de ahora, pertenece al tiempo presente. La fe se apropia de las bendiciones redentoras, ellas ya son una realidad en el Señor Jesucristo, él las obtuvo para nosotros con su muerte y resurrección.

  1. “Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). La fe es el título de propiedad de las cosas que se esperan.
  2. Creer significa actuar. La fe es la fuerza que nos impulsa a la acción. La fe no es pasiva.

III. EL SEÑOR JESUCRISTO ES LA PALABRA VIVIENTE 

“Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). Este mismo texto bíblico en la Biblia Dios Habla Hoy dice: “Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros. Y hemos visto su gloria, la gloria que recibió del Padre, por ser su Hijo único, abundante en amor y verdad”.

  1. Jesús es la Palabra de Padre. Cuando Jesús habló, era el Padre hablando (Juan 12:49-50)
  2. Jesucristo no sólo fue la Palabra, sino la Palabra viviente. Jesús dijo: “…Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Cuando Él dijo “Mis palabras no pasarán” (Mateo 24:35), fue una afirmación de un hecho.
  3. Fuimos renacido por la Palabra de Dios. “Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23)
  4. La Palabra griega ‘logos’ es Jesús. (Juan 1:1). La Palabra vivificadora vive en nosotros. (Colosenses 3:16). Jesucristo es el LOGOS viviente.

IV. LA PALABRA DEL TESTIMONIO

Reconozca que la palabra de Dios es firme, inquebrantable, es la Palabra viviente, es la Palabra que da vida, que satisface todo lo que necesitamos. Nuestra victoria sobre el poder de satanás está en la Palabra del testimonio. Apocalipsis 12:11 Declaremos:

  1. “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19)
  2. Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” (1 Pedro 2:24)

Conclusión Declare: Yo sé que esta Palabra es verdadera. Yo no le pido que me sane, porque yo estoy sanado. Me afirmo a mi confesión de que yo soy lo que Él dice que soy. Creo que la Palabra no volverá vacía.

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