LA REALIDAD DE LA PRESENCIA DE DIOS EN NUESTRO INTERIOR
25 noviembre, 2019
Apunte Pastoral
25 noviembre, 2019

La Familia

La disciplina debiera comenzar cuando el niño está en la cuna. 

Apóstol Enrique Torra – La Familia – Diciembre 1 /2019

Un infante sabe si puede o no manipular a sus padres, y si puede lo hará. El bebé que descubre que llorando o reteniendo el aliento o siendo un problema de alimentación se convertirá en la principal atracción de la familia, llorará, retendrá el aliento, o será un problema en su alimentación. Los niños necesitan saber que hay alguien en la familia que es más fuerte y más sabio. Cuando la situación lo demande, póngase firme y diga: “No, no puedes ir, o no te lo daré” Puede que su hijo proteste amargamente, pero interiormente estará complacido al ver que usted lo ama lo suficiente para arriesgar su ira, y que tiene el buen juicio y la fortaleza para protegerle contra su propia necesidad y falta de experiencia.

El hijo que recibe todo hecho, al que se le da lo que pida, y de quien nada se requiere, es un niño desposeído. Es como servirle al niño una dieta sin los minerales y las vitaminas esenciales… y pronto mostrará señales de deficiencia nutricional. “Un hogar que no tiene prohibiciones, que no hace demandas, que no exige cortesía ni conformidad, que no establece reglas y límites esta en problemas. 

El carácter de un niño necesita una estructura adecuada, y el comenzar con estos controles debe venir desde afuera. Solamente cuando los controles externos han sido adecuados puede el niño apropiárselos, hacerlos una parte de sí mismo, y tener de ese modo la necesaria estructura interna para permitir que el crecimiento se lleve a cabo en forma completa. 

El padre y la madre deben tomar una decisión sobre cómo disciplinar a sus hijos. ¿Qué técnicas usarán para ponerles límites a sus niños? Lea los siguientes pasajes bíblicos y ore al Señor para que el Espíritu Santo le de la sabiduría, la dirección para tomar las medidas y poner en práctica estas Escrituras. Proverbios 19:18; 13:24; 10:13; 22:15; 20:30; 26:3; 29:15; 23:13-14.

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