Texto Principal: Juan 14:13; 16:23-24; Efesios 5:20.

Predicación Domingo 8 de Septiembre de 2019 – Apóstol Enrique Torra

Introducción: La oración es el más alto privilegio que nosotros podamos disfrutar. La oración no es un acto penitencial, es estar en la presencia de Dios sin sentimiento de pecado, inferioridad ni condenación. Orar es presentarle a Dios nuestras peticiones basados en Su palabra creyendo que recibiremos la respuesta a nuestras necesidades. Toda oración debe ser dirigida al Padre en el nombre del Señor Jesucristo. ¿Por qué debemos orar al Padre en el nombre del Señor Jesucristo?

I. EL SEÑOR JESUCRISTO ES EL MINISTRO DEL SANTUARIO Hebreos 8:1-2.

El Señor Jesucristo es Sumo Sacerdote para siempre. “La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y penetra hasta dentro del velo, donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho Sumo Sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Hebreos 6:19-20.

  1. Jesucristo el gran Sumo Sacerdote. Luego de la resurrección, el Señor Jesucristo se encontró con María y le dijo: “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre…” Juan 20:17. Era necesario que el Señor resucitado se dirigiera al Padre con Su propia sangre, una señal del castigo que había que había pagado por la humanidad.
  2. Su ministerio como Sumo Sacerdote no terminó cuando llevó Su sangre al Lugar Santísimo del cielo. Él sigue siendo el Ministro del santuario. Hebreos 8:1-2.
  3. La palabra griega traducida como “santuario” también significa “cosas santas”. El Señor Jesucristo sigue ministrando en las cosas santas.
  4. Las cosas santas incluyen nuestras oraciones y adoración.
  5. Cada oración y acto de adoración es aceptado por el padre cuando se presenta en el nombre de Jesús. Él es un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel, Él se compadece de nuestras debilidades, ahora podemos acercarnos confiadamente al Trono de la Gracia sin ningún temor. Hebreos 4:14-16

II. ORE EN EL NOMBRE DE JESÚS Juan 16:23-24.

Cuando oramos al Padre en el nombre de Jesús, nos acercamos al Trono de la gracia, no basados en nuestros méritos, sino en los méritos del Señor Jesucristo. Esa es la oración que el Padre oye y responde. El Señor Jesucristo dijo: “En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidieres al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. Juan 16:23-24.

  1. Si queremos que nuestras oraciones alcancen el Trono, debemos orar de acuerdo con el modelo que el Señor Jesucristo nos enseñó.
  2. Jesús dijo que le pidiéramos al Padre en Su nombre.

III. “PARA QUE VUESTRO GOZO SEA CUMPLIDO” Juan 16:24.

El gozo real viene al saber que el Padre contestará nuestras oraciones.

  1. Entréguele sus cargas al Señor en oración y gócese al saber que el Padre le responderá.
  2. “Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.
  3. Nuestro gozo no podrá cumplirse si andamos abrumados por los problemas financieros, si tenemos facturas por pagar y no tenemos dinero para cumplir con esas obligaciones.
  4. Si le presentamos nuestras peticiones al Señor, y le pedimos que supla nuestras necesidades, y estamos creyendo que recibimos la respuesta, entonces nuestro gozo es cumplido.

IV. EL GOZO PRECEDE AL MILAGRO.

Si andamos preocupados, tratando de resolver los problemas por nuestra cuenta, obstruiremos la ayuda de Dios, por cuanto seriamos nosotros los que estaríamos llevando las cargas en vez de dejar que el Señor las lleve. 1 Pedro 5:7; Mateo 11:28.

  1. La preocupación no nos hace ningún bien, y la oración no será eficaz, por cuanto preocupados no podemos orar la oración de fe.
  2. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6.
  3. Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”. Efesios 5:20.

Conclusión: No es por nuestro propio poder o piedad que recibimos la respuesta a nuestras oraciones. No recibimos la respuesta porque somos buenos, todas las respuestas las recibimos gracias al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo esta sentado a la diestra del Padre, Él es nuestro único camino al Padre, es en Su Nombre que podemos acudir al Padre. Jesús nos dio el derecho y la autoridad para usar Su Nombre en oración. La llave para abrir los cielos, es la oración al Padre en el Nombre de Jesús.

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