JESÚS DIJO: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA?

Texto Principal: Filipenses 2:13; Hebreos 11:1; Marcos 10:46-52; Génesis 28:10-22

Introducción: Nuestro Padre Dios Omnipotente e ilimitado está dispuesto a hacer todas las cosas que nosotros necesitamos para disfrutar de lo mejor de la vida. Cuando el Señor le dijo a Bartimeo: Que quiere que te haga, estaba manifestándole su bondad. Esa palabra también es para usted y para mí. (Juan 14:14) “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.

  1. TENGAMOS UNA VISIÓN CLARA DE LO QUE DESEAMOS

La fe es la sustancia de las cosas. “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver” (Hebreos 11:1 NTV)

  1. El Presidente John F. Kennedy dijo: “Necesitamos hombres que sueñen con lo que jamás ha existido”. Los sueños son visiones. Dios trabaja en nosotros a través de la visión clara que tengamos de la cosa que deseamos.
  2. No tengamos una vaga idea de lo que deseamos. Se requiere de una meta bien clara y definida.
  3. Certeza quiere decir cosas bien específicas. Esto es fe.
  1. ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA? 

Dios responde a las oraciones específicas: Bartimeo, el ciego, cuando oyó que Jesús estaba pasando por allí, comenzó a gritar: “¡Jesús Hijo de David, ten misericordia de mí!”. El Señor Jesucristo se detuvo y le preguntó, “¿Qué quiere que te haga?” (Marcos 10:50). El Señor Jesucristo deseaba una respuesta bien específica.

  1. “Maestro que recobre la vista” (Marcos 10:50); Jesús le dijo: “Vete, tu fe te ha salvado” (Marcos 10:52). “Al instante recobró la vista”; El milagro ocurrió después que Bartimeo habló específicamente.
  2. Cuando oremos al Señor, presentémosle peticiones específicas, tengamos un objetivo bien claro y una meta muy nítida. No digamos simplemente, Señor bendíceme; la Biblia tiene miles de bendiciones que Dios ha declarado que son suyas, ¿cuál de ellas es la que usted está necesitando hoy?
  3. Dios le dijo a Salomón, “Pide lo que quieras que yo te dé” (1 Reyes 3:5-9). Salomón, hizo una petición específica. 
  1. EL PODER DE LA VISIÓN  Génesis 28.12-22

Una de las experiencias más hermosas que Jacob tuvo en su vida, fue en Beerseba, allí Dios le habló a través de la visión de la escalera. Jacob estaba pasando por un momento muy difícil en su vida, huía de la presencia de su hermano Esaú, esa noche oscura Dios le reveló Su propósito (Génesis 28:12).

  1. Jacob tuvo una visión nítida de la presencia de Dios.
  2. Dios le confirmó el Pacto que había establecido con Abraham e Isaac (Génesis 28:13).
  3. Dios le dio una visión de la tierra como herencia suya y la de su descendencia (Génesis 28:13).
  4. Jacob recibió una visión de expansión (Génesis 28:14).
  5. Jacob pudo ver en su espíritu que la presencia de Dios estaba con él, y que era un protegido de Dios a donde quiera que fuere (Génesis 28:15).
  6. A partir de ese momento, Jacob emprende su camino con la convicción de que la presencia de Dios estaba con él y que la Palabra que el  Señor que le había revelado, se cumpliría como Él lo había prometido (Jeremías 1:12); (Isaías 55:11).
  1. DIOS TRABAJA EN NOSOTROS A TRAVÉS DE LA VISIÓN

Nuestro cuerpo es la residencia de Dios y Él está tan activo como siempre, como en los días de la creación en el Génesis. Pero él necesita de nosotros para poder llevar a cabo sus planes eternos.

  1. Dios trabaja a través de la visión y los pensamientos que tengamos.
  2. Hagamos un cuadro en nuestra mente de lo que somos en Cristo.
  3. Creamos en la Palabra de Dios para que tengamos una visión exaltadora de lo que Dios hizo en nosotros a través del Señor Jesucristo.
  4. Ignoremos y rechacemos todo pensamiento, concepto, idea, concejo, imagen o visión que nos desmoralice o deprima los sueños que tenemos de nosotros en Cristo.
  5. Enfoquemos y proyectemos el cuadro que tenemos potencialmente y mantenemos en nuestra mente.
  6. Constantemente examinemos ese maravilloso ser que somos. Actuemos siempre como se supone que actúa ese extraordinario ser.

Conclusión: Con Dios obrando en nosotros, las metas y la visión clara que hay en nuestro espíritu, las podemos alcanzar. Con Dios todo es posible.

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