JESUCRISTO NO SE QUEDÓ EN EL INFIERNO: ÉL VENCIÓ A SATANÁS, A LA MUERTE Y RESUCITÓ VICTORIOSO Y ESTA SENTADO EN EL TRONO.

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JESUCRISTO NO SE QUEDÓ EN EL INFIERNO: ÉL VENCIÓ A SATANÁS, A LA MUERTE Y RESUCITÓ VICTORIOSO Y ESTA SENTADO EN EL TRONO.

Texto Principal: Efesios 1:20; 2:6; Mateo 28:18; Salmo 113:7,8; Apocalipsis 3:21

Introducción: El Señor Jesucristo cuando aún estaba en el infierno fue justificado, y por la supereminente grandeza del poder de Dios, resucitó de entre los muertos. Él venció a los poderes de las tinieblas, a satanás y a la muerte y se sentó en el trono del Padre Apocalipsis 3:21. Y el Padre “juntamente con él nos resucito y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús” Efesios 2:6. Lugares celestiales- se refiere al reino invisible que rodea nuestra presente situación diaria, la esfera donde se desarrolla la acción y actividad espiritual. Efesios 6:12. Por la posición que tenemos en Cristo, el vencedor, somos más que vencedores Romanos 8:37.

I. TODA POTESTAD ME ES DADA EN EL CIELO Y EN LA TIERRA Mateo 28:18.
Jesucristo no se quedo en el infierno, Él resucitó y el Padre “lo exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre” Filipenses 2:9-10 “Viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción”. Hechos 2:31.

  • El Cuerpo de Cristo resucitado es inmortal. Después que el Espíritu de Cristo fue liberado del infierno, entro a su cuerpo, levantándolo a la inmortalidad. “Con previsión hablo de la resurrección del Cristo, que ni fue abandonado en el infierno, ni su carne vio la corrupción”. Hechos 2:31 (Versión A.F.E.B.E.).
  • El Señor Jesucristo una vez justificado se enfrentó a satanás y lo conquistó. Fue por razón de su identificación con nosotros, que como hombre tuvo que enfrentarse a Satanás en sus propios dominios y conquistarlo. Cristo “dejo sin poder al que tenia el dominio de la muerte, esto es, al diablo” Hebreos 2:14.
  • Jesucristo desarmó y exhibió a los gobernantes a quienes desarmo y exhibió como trofeos de guerra en la misma sala del trono satánico. “Y despojando a los principados y potestades, los expuso a pública vergüenza, triunfando de ellos en la cruz”. Colosenses 2:15 (Versión Española A.F.E.B.E.)
  • El Señor dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra” Mateo 28:18.
  • Nosotros estamos identificados con Cristo quien triunfo sobre Satanás, porque Él siempre es y será más poderoso que el diablo.
  • El Señor Jesucristo fue al infierno como nuestro representante y sustituto. Su victoria fue nuestra victoria. Cuando El despojo a Satanás de su autoridad, fue como si nosotros lo hubiéramos hecho.
  • Después de la justificación de Jesús, Satanás ya no tenía dominio sobre Él. Nuestra identificación con Cristo nos hace tan libres como Jesús lo es.

II. REINEMOS COMO REYES JUNTAMENTE CON CRISTO
Cristo como hombre, poseía autoridad sobre los gobernadores del mundo de las tinieblas espirituales. Con esa autoridad se sentó a la diestra del padre. Lo hizo por nosotros y para nosotros. La Biblia dice: “Porque David no subió a los cielos; empero, él dice: Dijo el Señor a mi Señor, siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado a tus pies”. Hechos 2:34-35; Hebreos 1:13; 10:13.

  • Todas las cosas están bajo los pies de Jesucristo Resucitado. La Biblia dice en Efesios 1:20-23 “Que la supereminente grandeza del poder de Dios obró en Cristo resucitándolo de los muertos, y sentándolo a Su diestra en los cielos, por encima de todo principado y potestad, poder y dominación, y sobre todo nombre que se nombre, no solo en este siglo, sino también en el venidero. Y todo lo sometió bajo sus pies, y lo dio por cabeza suprema de todo a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo”. (Versión de Straubinger).
  • Él puso legalmente todas las cosas bajo sus pies, (esto es, bajo su cuerpo, la iglesia), y esta esperando hoy que sus enemigos (enemigos del hombre: Satanás, el pecado, la enfermedad) sean vitalmente puestos bajo sus pies.
  • Nosotros estamos sentados con Él. “Y juntamente con él nos resucito y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús”. (Efesios 2:6) (Straubinger). Él esta esperando que nosotros, en su nombre, pongamos a todos nuestros enemigos bajo nuestros pies para que reinemos como reyes con Él.

Conclusión: Jesucristo enfrentó a satanás y lo venció. La victoria de Cristo es nuestra victoria, las potestades de las tinieblas están vencidas y no podrán prevalecer contra los hijos de Dios. “… Las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia” Mateo 16:18.

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