Las Escrituras tienen mucho que decir acerca de honrar a Dios y a otras personas.

Apóstol Enrique Torra Febrero 3 2019

Como nuestra mente está siendo renovada por la Palabra de Dios, tenemos que aprender lo que ésta en realidad enseña acerca de la honra. Recordemos que honrar tiene que ver con las finanzas.

Proverbios 3:9 dice: “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos”. Según este versículo, honrar a Dios no es solo ponerse de pie en el culto y dirigirle a Dios algunas palabras o canciones. Honrarlo tiene que ver con consagrarle a él nuestros bienes y la primera parte de nuestros productos.

Amán, aquel hombre que menciona la Biblia en el Libro de Ester y que era el enemigo del pueblo de Dios, entendía que la manera correcta de honrar a una persona es dándole bienes de calidad. Ester 6:7-8 dice la Biblia “Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza”.

La Biblia nos enseña que debemos honrar a padre y madre, pero en Mateo 15:5-6 el Señor Jesucristo reprendió a los líderes religiosos de su época porque enseñaban que “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre”.

Esta gente religiosa sabía que honrar tiene que ver con dar cosas materiales. Pero eran tan tacaños que, para no tener que darle dinero a sus padres les decían: “lo siento, pero he destinado para la ofrenda del templo este dinero con que te iba a ayudar, así que ya no me queda nada para ayudarte, pero aún así te amo mucho madre”. Jesús condenó esa actitud religiosa y mezquina, y la denunció como una hipocresía.

En 1 de Timoteo 5:17 dice la Biblia que los ancianos que trabajan en predicar y enseñar la Palabra de Dios deben ser “tenidos por dignos de doble honor”. Esto no significa decirles: oh hermano que maravilloso sermón, sino más bien invertir generosamente en sus vidas y ministerios. El apóstol Pablo afirma esta palabra al decir “digno es el obrero de su salario”.

Ahora usted puede estar seguro que doble honor se refiere al salario, a los bienes que deben percibir quienes viven para el Evangelio. Esto también concuerda con la orden dada por el apóstol en Gálatas 6:6 “El que es enseñado en la Palabra haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye”.

La doctrina de que los ministros de Dios deben vivir pobres y arruinados nació en el infierno, y allá es a donde debemos devolverla. Cuando empecemos a honrar de la manera bíblica a quienes debemos honrar, la prosperidad de Dios será desatada sobre nuestras vidas.

En Efesios 6:2 dice la Biblia que cuando honramos a padre y madre con nuestros bienes estamos cumpliendo el primer mandamiento que incluye una promesa. Esa promesa dice así: “Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”. Si honramos con toda cosa buena a los que nos enseñan la Palabra, si les damos doble honra como enseña 1 Timoteo 5:17 y Gálatas 6:6; si sembramos en sus ministerios con generosidad, entonces tarde o temprano se cumplirá en nosotros la Palabra de Gálatas 6:7 que afirma que lo que “el hombre sembrare, eso también segará”.

Si sembramos honra, es decir cosas buenas, salarios dignos y dinero abundante, entonces preparémonos porque eso es exactamente lo que vamos a cosechar.

Empiece hoy mismo a honrar a Dios, a honrar a su padre y a su madre, a honrar a los que le están enseñando los principios de la Palabra de Dios.Muy pronto la Palabra del Señor se cumplirá en su vida y Él empezará a honrarlo a usted con bienes delante de todo el mundo. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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