ES HERMOSA LA HEREDAD QUE ME HA TOCADO

Texto Principal: Josué 11:16-23; Salmo 16:5-6

Predicación por Apóstol Enrique Torra Mayo 24 de 2020

Introducción: La tierra de Canaán fue la herencia que Dios le dio a los hijos de Israel. La herencia se caracterizó por ser la tierra de abundancia, tierra que fluye leche y miel. (Deuteronomio 8:7-10;32:49). “Tendremos posesión en la tierra si primeramente nos sometemos al Señor”. Cuando Jesucristo es Señor de nuestra mente, del espíritu, las emociones y la voluntad, de nuestra casa, de nuestras finanzas, de los bienes que administramos, entonces entraremos al nivel de lo que es tener cosas sin que las cosas nos posean. El apóstol Pablo lo define en (Romanos 14:7) “Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos”.

I. EL PODER DE LA OFRENDA

Sembrar en el reino es lo mas hermoso que hay. Tenemos que darle un valor extraordinario a la ofrenda porque las ofrendas nos cambian el presente y nos abren el futuro. Cuando nos dan la oportunidad de ofrendar se nos abre la eternidad y lo invisible; como a Abraham que con lo material aseguró lo eterno por las próximas generaciones, (Hebreos 7:5-10) Lo mismo sucede con nosotros, y aunque nos vayamos, nuestros hijos serán poderosos en la tierra (Salmo 112:1-3).

  • Póngale sentido a las cosas que hace, Dios no hace nada por casualidad. Ofrende con propósito.
  • Dios es nuestra porción, Él es nuestra herencia, Él es nuestro alimento; somos de Él y Él nos pertenece, todo lo que tenemos es de Él; porque por Él y para Él y de Él son todas las cosas.

II.  JEHOVÁ ES LA PORCIÓN DE MI HERENCIA

“Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; tú aseguras mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad que me ha tocado” (Salmo 16:5-6).

  • Las palabras porción, suerte y cuerdas en el (Salmo 16:5-6) significan destino asignado, lote apartado, parte escogida, medida amplia, limites para desarrollar lo que se nos ha entregado. Toda las personas que nacen en el reino de Dios, tienen un lote apartado. Porción, cuerda, suerte es lo que nos toca, es nuestra herencia, declare: mi herencia
  • Para Israel fue la tierra prometida, para nosotros, es el Rey y su reino. Él nuestra porción.
  • Dios nos plantó en esta tierra para que seamos una representación visible, una manifestación palpable de lo que es el reino de Dios. “… Serán llamados árboles de justicia, plantíos del Señor para gloria suya” (Isaías 61:3). El Señor nos dio un reino, el reino es espiritual, por eso nos plantó en la tierra como plantíos suyo, para la gloria de Él. 
  • ¿Cuál es la misión de los hijos del reino? Reedificar las ruinas antiguas, levantar los asolamientos primeros, restaurar la ciudades arruinadas y remover los escombros de toda las maldiciones generacionales. Nuestros ministerio es el de un reedificador, un poseedor de ciudades para remover la maldición, los escombros de muchas generaciones. Fuimos plantados para ser una bendición aquí en la tierra.

III.  LA PORCION QUE DIOS LE DIO A ISRAEL POR MEDIO DE JOSUÉ

Las tribus de Israel no heredaban donde querían, la porción que cada tribu iba a heredar, estaba determinada por Dios ¿Por qué?, porque Dios puso en cada tribu y en cada familia de las tribus el gen espiritual para que ellos fueran una representación visible del reino, por eso a las tribus de Zabulón y de Neftalí los puso a la orilla del mar, a otros los puso en la montaña porque las habilidades espirituales con las cuales ellos venían encapsulados los capacitó para que transformaran la orilla del mar y todo lo que era llanura en una representación visible del reino; los que estaba en la montaña para hacer terraplenes y hacer ciudades, como plantar, como regar, como fructificar.

  • Todo lo que hace Dios tiene un sentido de destino y propósito. Hay gente que dice a mi no me gusta esta iglesia me voy a otra, ¿Y si Dios lo plantó aquí? Dios nos plantó aquí como a Israel.
  • Debemos tener un fuerte compromiso con la iglesia, con la tierra, con el mundo físico (Romanos 8:19) dice que la creación, el mundo físico clama, ora a Dios por la manifestación gloriosa de los hijos de Dios. Oremos para que la tierra sea recreada, la tierra no es nuestra enemiga, debemos bendecir a la tierra.

Conclusión: ¿Cuál es nuestra herencia? Nuestro vecindario es nuestra herencia, nuestra casa, nuestro trabajo, la iglesia donde nos congregamos es nuestra herencia asignada por Dios. Si colaboramos y participamos en la iglesia y damos el diezmo, la ofrenda y oramos,  todo irá  encaminado para bien.

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