EL TIEMPO PASADO DE LA PALABRA DE DIOS

Texto Principal: (Juan 19:28-30) “Después de esto, sabiendo Jesús que todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Y estaba allí una vasija de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisópo, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu”.

Introducción: Cuando el Señor Jesucristo en la cruz dijo: Consumado es, quiso decir que la obra para la cual había sido enviado, estaba terminada. ¡Esta terminada! Esta palabra esta en el tiempo pasado, ya se llevó a término. Todo lo incluido en esta declaración ‘Consumado es’, es para usted y para mí hoy en día.

El evangelista F.F. Bosworth dijo: “El evangelio es una proclamación de emancipación para el mundo entero anunciando la libertad de la servidumbre y el cautiverio al viejo tirano y señor del pecado y la enfermedad –el diablo”.

I. ¿PASADO, PRESENTE O FUTURO?

La mayoría de las personas están esperando que la manifestación llegue antes de hacer algo. (Lo ponen en tiempo futuro). El Señor Jesús dijo en (Marcos 11:24) “Por tanto, os digo que todo lo que pidieres orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. En esta versión de la Biblia, la Reina Valera, la conjugación del verbo “recibir” no es correcta. Aquí se tradujo “recibiréis” (tiempo futuro). El Nuevo Testamento Interlineal Griego Español, dice textualmente: “Por esto digo os, todo cuanto oráis y pedís, creed que (lo) habéis recibido, y lo tendréis”. Como podemos ver, el verbo recibir está en tiempo presente.

  1. No ponga las Palabras de Dios que están en el tiempo pasado en el futuro.
  2. Tráigalas al tiempo presente en su vida. La Palabra de Dios no puede quedarse en el tiempo pasado ni en el tiempo futuro. Tiene que ser traída a la vida en el tiempo presente.
  3. El tiempo pasado de la Palabra de Dios sólo puede venir a ser tiempo presente en nuestras vidas a medida que actuamos en ella.
  4. Dios no puede hacer nada al respecto hasta que nosotros hagamos algo.
  5. El Señor Jesucristo aplico este principio en su vida diaria aquí en la tierra. Esto lo demostró cuando resucitó a Lázaro. El dijo: “… Padre, gracias le doy por haberme oído” (Juan 11:41). Nótese, “por haberme oído”. El Señor no dijo: “gracias te doy porque vas a oírme”. Como podemos ver, cuando el Señor dijo estas palabras, no había ocurrido aún ninguna manifestación. Lázaro todavía estaba muerto; pero Jesús estaba dándole gracias al Padre porque su oración había sido oída.
  6. La oración de fe es la que hacemos creyendo que hemos sido oídos antes de ver la manifestación.

II. TOME POSESIÓN DE LOS BENEFICIOS DE LA REDENCIÓN

Muchos cristianos han puesto su libertad en el tiempo futuro y no en el tiempo pasado; por esa razón, nunca ha venido a ser una realidad en sus vidas. La esperanza espera que suceda algún día.

  1. La fe lo hace suyo ahora. Al buscar en la Biblia las misericordias y los beneficios de Dios, debe apropiarse de ellos por medio de la fe. Tome posesión de las bendiciones de Dios.
  2. Todo lo que esta escrito en tiempo pasado en la Palabra de Dios, es la voluntad de Dios para usted. Lo que está escrito en tiempo pasado, ya se cumplió, es una realidad.
  3. No se angustie por la situación financiera del mundo. Dios dijo que todas sus necesidades son suplidas conforme a Sus riquezas en gloria. (Filipenses 4:19 Nueva Traducción Viviente) “Y este mismo Dios que me cuida suplirá todo lo que necesiten, de las gloriosas riquezas que nos ha dado por medio de Cristo Jesús”. Dios ya lo dijo, esta en tiempo pasado.
  4. Cristo nos redimió de la maldición de la ley (Gálatas 3:13) La Palabra de Dios pone nuestra redención de la maldición de la ley en tiempo pasado. Recibimos nuestra liberación porque está en tiempo pasado. Ya se llevó a cabo.
  5. La Palabra de Dios seguirá en el tiempo pasado de ahora en adelante. La responsabilidad ahora es nuestra de sacarla del tiempo pasado y traerla al presente haciéndola una realidad en nuestras vidas.
  6. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestras dolencias (Isaías 53:4-5) Estos versículos están en tiempo pasado. (Mateo 8:17) “Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias”. El verbo esta en pasado, ahora podemos proclamar la promesa y traerla al presente, porque es nuestra.
  7. (1 Pedro 2:24) “Por cuya herida fuisteis sanados”. ‘Fuisteis’ es tiempo pasado. Si fuimos sanados, traigámoslo al tiempo presente. Estamos sanados. Debemos actuar en fe.

Conclusión. Dios ya terminó la obra de la redención para nosotros a través de la muerte del Señor Jesucristo en la Cruz. Las bendiciones de Dios para nosotros ya son una realidad hoy. Ahora es nuestra responsabilidad tomar posesión de ellas. Dios quiere que nosotros tengamos lo que nos pertenece, pero no nos puede forzar. Nosotros tenemos que asumir nuestra responsabilidad y actuar de acuerdo con lo que Dios dice en Su Palabra.

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