“Amados hermanos míos, no erréis. Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. El, de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” Santiago 1:16-18.

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio Infantil Devocional Julio 4 /2019

Creo que algo que debemos agradecer siempre es que hay personas que se preocupan siempre por nosotros y están pendientes de guiarnos y aconsejarnos, a fin de evitar que nos equivoquemos.

En este pasaje, el apóstol Santiago nos invita a que no debemos cometer errores. Nos dice que no debemos pensar que las tentaciones han sido enviadas por Dios. Por el contrario, todos los regalos y los dones que recibimos, todo lo bueno que nos pasa, desciende de nuestro Padre Celestial Dios.

El mejor y mayor regalo dado por Papá Dios ha sido Su Hijo Jesucristo, quien murió en una cruz para el perdón de nuestros pecados y con ello podemos gozar de la vida eterna, Dios nunca cambia, Él es el mismo siempre; a diferencia de nosotros que cambiamos, envejecemos, modificamos nuestros pensamientos y actitudes. Dios sigue siendo el mismo, aunque nosotros pequemos y caigamos en tentación, Él siempre es bueno y nos da dones y dádivas.

El Señor es el mismo desde la eternidad, es infinitamente bueno, nos ama y siempre quiere lo mejor para nosotros; por eso debemos confiar y seguirlo, obedecer su Palabra y servirle con todo lo que somos y tenemos. Y lo más importante es que recibamos el regalo de la salvación, creyendo y recibiendo a Jesús en nuestro corazón como Salvador.

Sonríe, Cristo te ama.

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