EL CONOCIMIENTO DE LA GLORIA DE DIOS

Texto Principal: Ezequiel 10:4; Salmo 72:19; Habacuc 2:14; Juan 17:3

Introducción: La gloria de Dios ya está aquí. La Gloria de Dios es la manifestación de Su Presencia. Es el conocimiento y el entendimiento de esa gloria que está por venir. Conocimiento: heb. ‘yadá’, conocimiento espiritual por revelación.

  1. LA GLORIA DE DIOS.
    En la Biblia la Gloria de Dios se describe de varias maneras:
  • Shekinah. Se refiere al esplendor y la majestad de Dios, su gloria, honor, majestad, belleza y grandeza. (1 Crónicas 29:11) “Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos”. Una gloria tan grandiosa que ningún ser humano puede verla y vivir. (Éxodo 33:20) “Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre y vivirá”.
  • Kabod. Es el peso, la copiosidad, poder, riquezas de Dios. (Éxodo 33:18-19) “Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.
  1. LA TIERRA SERÁ LLENA DEL CONOCIMIENTO DE LA GLORIA DE JEHOVÁ.

El profeta Habacuc profetizó la llegada del conocimiento de la Gloria de Jehová. (Habacuc 2:14) “Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar”. El conocimiento de la Gloria de Dios vendrá como resultado de la predicación del evangelio.

  • La tierra será llena del conocimiento de la gloria de Dios por la predicación del Evangelio glorioso. El profeta Isaías habló de la venida del Señor Jesucristo, y profetizó que en Cristo se manifestaría la gloria de Dios. (Isaías 40:5) “Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová lo ha hablado”.
  • El Nuevo Testamento se refiere a la relación entre el Señor Jesucristo y la gloria de Dios. Sus milagros manifestaron su gloria. (Juan 2:11) “Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó Su gloria, y sus discípulos creyeron en Él”.  (Juan 11:40-44) “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? …”.
  • Con la venida del Señor Jesucristo se cumplió la profecía (Juan 1:14) “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. (Hebreos 1:3) “El cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la Palabra de Su poder…”.
  • Dios nos encomendó (encargó) predicar el glorioso Evangelio. (1 Timoteo 1:11) “Según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado”.
  1. DIOS NOS ENCARGÓ LA PREDICACIÓN DEL GLORIOSO EVANGELIO DEL REINO.
  • El Evangelio del Reino se asocia estrechamente con la sanidad, los milagros y echar fuera demonios. 
  • El Evangelio del Reino incluye las bendiciones para cada área del ser humano (espiritual, física y financiera). (Mateo 24:14) “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. (Marcos 13:10) “Y es necesario que el Evangelio sea predicado antes a todas las naciones”.
  • El Señor Jesucristo predicó el evangelio del reino. (Mateo 4:23-24) “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó”.
  • Todos los creyentes en el Señor Jesucristo debemos llevar el conocimiento de la gloria de Dios a todo el mundo predicando el Evangelio de Reino con la demostración del poder de Dios. (1 Corintios 2:4-5) “Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”. (1 Corintios 4:20) “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder”.

Conclusión: Prediquemos el evangelio por todo el mundo y a toda criatura con la demostración del poder de Dios. Sanemos a los enfermos y liberemos a los oprimidos por el diablo en el nombre del Señor Jesucristo.

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