EL ASIENTO DEL PERDÓN

Escuche Aquí el mensaje completo

Texto Principal: Romanos 3:25; Efesios 1:7; Levíticos 17:11,14; Tito 3:5; Hebreos 9:12-14; 12:24; 13:20-21

Predicación Domingo 19 de Mayo de 2019 – Apóstol Enrique Torra

Introducción: La palabra perdón, del hebreo ‘afesis’, denota despido, liberación, enviar afuera, despedir. El perdón literalmente significa perdonar las deudas Mateo 6:12, quedando estas totalmente canceladas. Es la liberación del pecador de la pena impuesta por Dios. El perdón elimina la causa del delito.

I. EL SEÑOR JESUCRISTO ES NUESTRA PROPICIACIÓN Romanos 3:25; Juan 1:29

El propiciatorio era la cubierta del Arca del Pacto, sobre ella estaban dos querubines con las alas extendidas.

  1. Jesucristo es nuestra propiciación. La palabra que se traduce como «propiciación», en la Septuaginta es «asiento del perdón». Se leería entonces: «A quién Dios propuso para ser un asiento del perdón».
  2. Propiciación es el acto mediante el cual se apacigua la ira de Dios y se obtiene Su favor. En la Biblia denota la muerte de Cristo. Jesucristo derramó su sangre en la cruz como pago de nuestra redención.
  3. La Biblia dice: «Cristo Jesús… al cual Dios ha propuesto en propiciación». Romanos 3:24-25
  4. El Trono del Dios Santo que aborrece el pecado ahora es un asiento del perdón y no de juicio.

II. EL DÍA DE LA EXPIACIÓN

El día de la expiación descrito en Levítico 16, era la ordenanza más importante dada al pueblo de Israel porque en ese día se hacía expiación por los pecados de toda la nación. Lev. 16:16,21,30,33. Le llevaban al sumo sacerdote dos machos cabríos, y este, los presentaba delante de Dios como la ofrenda por el pecado del pueblo. Se echaban suertes sobre ellos, uno era sacrificado y el otro era enviado al desierto. Levítico 16:8

  1. “El macho cabrío por Jehová (para el Señor)” que era sacrificado, habla de propiciación.  
  2. El chivo de escape era el macho cabrío sobre el cual caía la suerte por Azazel (chivo de escape). El sumo sacerdote lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él. Luego que Aarón confesaba los pecados de la congregación, al chivo expiatorio se le dejaba escapar al desierto, a algún lugar inhabitado, y más nunca regresaba. El chivo de escape habla de sustitución
  3. Azazel. Se habla de que Azazel era el nombre de un lugar y el animal recibía por eso ese nombre. Una gran parte de los eruditos opinan que el animal era enviado al desierto, considerado éste como habitación de los demonios, llevando hacia allá todas las iniquidades y las rebeliones Lev. 16:21-22

III. EL MACHO CABRÍO POR JEHOVÁ

El macho cabrío dedicado al Señor, el de la propiciación, era sacrificado; parte de su sangre era llevada al Lugar Santísimo y rociada por el sacerdote siete veces  sobre el asiento del perdón (El Propiciatorio). El sacrificio que se quemaba fuera del campamento, representa al Cristo crucificado a las afueras de Jerusalén.

  1. Cristo sobre la cruz del calvario murió por nosotros bajo el juicio de Dios.
  2. Cristo fue propuesto para ser el asiento de perdón donde Dios, y el hombre espiritualmente muerto, pudieron encontrarse. Dios puede ahora tratar con misericordia a la humanidad porque Cristo resucitó de entre los muertos y subió al cielo con su propia sangre. Juan 20:17
  3. Los querubines sobre el propiciatorio –el asiento del perdón- Éxodo 25:18-22

a. La primera vez que se menciona al querubín en la Palabra de Dios, es cuando nuestros primeros padres fueron arrojados del Jardín del Edén. Allí, los querubines están asociados con la espada flamante para impedir que el hombre entrara y comiese del árbol de la vida. Génesis 3:24

b. En los querubines sobre el asiento del perdón, no hay ninguna espada, nada que pudiera decir: «Manténganse alejados». La mirada está hacia el asiento del Perdón, mirando las marcas de la sangre que dicen cómo el Trono de Dios se convirtió en el asiento del perdón, y no en el Trono del juicio.

IV. AHORA SOMOS LIBRES DE TODA ESCLAVITUD POR LA SANGRE DEL CORDERO DE DIOS

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, …” 2 Corintios 5:21 Jesús murió como el Cordero de Dios para quitar el pecado del mundo. Juan 1:29

  1. El Señor llevó nuestros pecados, enfermedades y pobreza, Él los llevó al infierno dejándolos allí sepultados para siempre.
  2. La Sangre de Cristo quitó el pecado y  limpió nuestra conciencia 1 Juan 1:7-9; Hebreos 9:26;10:4

Conclusión: La Sangre del Señor Jesucristo está viva, es poderosa para destruir nuestros pecados y limpiar nuestra conciencia y combatir a las enfermedades que nos atacan. Aplique la Sangre de Jesucristo y el Espíritu Santo hará que su poder se manifieste a su favor ante cualquier situación que enfrente.

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