DIOS PELEA POR NOSOTROS

Texto Principal: Josué 10; Romanos 9:1 -9, 25-26; 1 Corintios 6:17; Lucas 4:18 -19.

Introducción: “Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos”. Dios demostró su fidelidad en el pacto para con los Israelitas peleando por ellos, aplastando a sus enemigos y derrotándolos. Esto es tan cierto ayer como lo es hoy. Dios defiende a su pueblo y aún más a sus hijos.

DIOS ES FIEL A SU PACTO CON ISRAEL (Romanos 9).

Aunque no eran un pueblo de guerra, Dios los constituyó en vencedores tomando Jericó, ciudad fuerte y amurallada enseñándoles que la victoria estaba en sus bocas y en la obediencia.

1. Dios ha defendido a Israel a lo largo de su historia.

2. El panorama actual y futuro.

3. Nosotros somos el renuevo del pacto de Dios (Romanos 10)

LOS ENEMIGOS SE UNEN PARA DERROTARNOS.

Josué 10:4-5. A veces pareciera que los problemas se agolpan para acabar con nosotros conspirando en nuestra contra. El enemigo sabe que si reconocemos la autoridad que tenemos delegada por Dios, le venceremos. Los israelitas venían del desierto de andar por 40 años. No eran un pueblo de guerra, no sabían nada de conquistar, pero conocían a su Dios y que en él podían confiar.

1. Israel dejó que Dios peleara por ellos y vencieron. Josué 10:10-11.

2. Yo soy un mismo espíritu con el Señor. El padre y yo uno somos. Debemos apropiarnos de nuestra posición, tomando nuestro lugar. 1 Corintios 6:17. Estamos tan unidos con Cristo que ni el viento pasa. Juan 8:42 Podemos compararnos con Jesús Juan 15:16.

TENEMOS AUTORIDAD AÚN PARA “DETENER EL SOL”

No podemos orar con tristeza, nuestra oración es para expresar alegría. El decreto del Señor Jesucristo Nazaret: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor”. Lucas 4:18 -19.

1. El poder de Dios está en nosotros, Jesús dijo: He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará” Lucas 10:19.

2. Tenemos la habilidad de aplastar cualquier capacidad del enemigo, ya sea el espíritu de quiebra, de ruina, de cáncer, de sida o cualquier enfermedad, podemos derrotarlos en el nombre del Jesús.

3. El Sol se “detiene”. Los problemas tienen que obedecer.

4. Autoridad de la Palabra hablada “… Josué dijo en presencia de los israelitas: Sol detente en Gabaón; y tú, luna en el valle de Alalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos… Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel” Josué 10:12-14.

5. Las palabras correctas y exactas son las que se alinean con la palabra de Dios Si usted determina de acuerdo a la palabra de Dios, puede estar seguro que no va a fallar

DESTRUCCIÓN DE LOS CINCO REYES.

Estos cinco reyes representan los principados espirituales con quienes libramos las batallas para la conquista de lo que nos pertenece como hijos de Dios. Recuerde que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” Efesios 6:12. Los reyes que derrotó Josué aquel día representan:

1. REY DE JERUSALÉN: Auto justificación. Debemos depender de la gracia de Dios y su favor.

2. REY DE HEBRON: Mezcla. Debemos quitar toda mezcla en nuestra fe y consagrarnos al Dios vivo.

3. REY DE JARMUT: Autopromoción. Es Dios quién nos coloca en la posición correcta según su propósito

4. REY DE LAQUIS: El que camina. No podemos andar de aquí para allá. Jeremías 4:1.

5. REY DE EGLON: El que oprime. Jueces 3:12.

Conclusión: A través de la Victoria poderosa de Cristo, todos, absolutamente todos nuestros enemigos fueron derrotados, la victoria de Cristo es nuestra victoria. Ejerzamos el poder y la autoridad que Dios nos ha dado.

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