DIOS ESTÁ PRESENTE: JEHOVÁ SAMA

Texto Principal: Ezequiel 48:35; Mateo 28:20; Salmo 46:5; 139:7; Zacarías 2:10-12.

Predicación Domingo 24 Noviembre de 2019 – Apóstol Enrique Torra

Introducción: La presencia de Dios es inherente a la persona de Dios. La presencia es la manifestación de la gloria de Dios. La gloria, Kabod, en Hebreo, significa “peso,” o “ser pesado,” refiriéndose a la considerable superioridad, dignidad, esplendor, magnificencia, grandeza y excelencia de Dios.

La Biblia dice: “El cielo de los cielos no puede contener la presencia de Dios”. 1 Reyes 8:27. La Presencia de Dios lo llena todo; el salmista declaró: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra”. Salmo 139:7-10

I. PORQUE EL HOMBRE PERDIÓ LA PRESENCIA DE DIOS?

Fuimos creados con la capacidad de contener la Presencia de Dios y estar delante de Él sin sentimiento de pecado, culpa, condenación ni inferioridad. La Biblia dice: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. Génesis 2:7 Fue un momento muy especial cuando Dios nuestro Creador sopló en la nariz de Adán aliento de vida. “En él estaba la vida…” Juan 1:4

  • Dios nos impartió su Vida –Espíritu- desde el momento que nos creó.
  • Por el pecado el hombre perdió la Vida de Dios y murió espiritualmente y como consecuencia, fue destituido de la gloria –La Presencia- de Dios Romanos 3:23 Adán y Eva fueron arrojados de la Presencia de Dios –El Huerto de Edén- Génesis 3:24. 

II. LA PRESENCIA DE DIOS CON EL HOMBRE

Después que el ser humano fue destituido de la gloria de Dios, la Presencia siguió manifestandose pero ya no estaba “en”, sino “con”. La preposición “con” expresa “juntamente y en compañía. Esta es la experiencia del ser humano en el Antiguo Testamento con relación a la Presencia de Dios por causa de la naturaleza de pecado y de muerte Romanos 5:12. La manifestación de la Presencia de Dios en medio de Su pueblo trajo descanso, sanidad, prosperidad y la victoria sobre sus enemigos.

  • La Presencia de Dios con Abraham Génesis 15:1; 17:1
  • La Presencia de Dios con Moisés y el pueblo de Israel Éxodo 33:14-20
  • La Presencia de Dios con el profeta Elías 1 Reyes 17:1 

III. LA PRESENCIA EN NOSOTROS Juan 14:17

El Señor Jesucristo nos prometió al Espíritu Santo como el residente de nuestras vidas. Esta promesa se cumplió días después de su resurrección. “Habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo” Juan 20:22.

  • La antigua creación comenzó con el soplo de Dios (Génesis 2:7); la Nueva creación empieza ahora con el soplo del Hijo de Dios; la Vida abundante Juan 10:10 La vida de Dios dentro de nuestro espíritu nos libera de la ley del pecado Romanos 8:2, y la naturaleza divina nos proporciona la capacidad para andar con el Padre, así como Cristo anduvo con Él.  
  • Al recibir la vida eterna, se recibe el Espíritu de Dios 2ª de Corintios 6:16; Efesios 3:14-21.  Esto nos coloca en el Reino de la suficiencia divina, el Reino donde las cosas son posibles Mateo 17:29.
  • Ahora andamos en el reino de Su espíritu, el reino de la fe, donde vivimos por la Palabra de Dios.
  • La vida eterna satisface nuestras necesidades y restaura nuestro compañerismo con el Dios-Padre.
  • Antes de que se le pueda dar al hombre la vida eterna tiene que ser declarado justo, y Dios debe tener el derecho legal de trasladar al hombre, de la familia de Satanás, al seno de su propia familia. Colosenses 1:13

IV. NUESTROS CUERPOS SON EL TEMPLO DE DIOS 1 Corintios 3:16; 6:19

  • Fuimos creados tan semejantes a Dios, que fue posible para Dios unirse con el hombre eternamente en una sola persona. El Dios Todopoderoso, el Creador del universo, el Ilimitado Dios habita en nosotros. Su presencia es todo lo que Él es. El poder está en nosotros Hechos 1:8, el mismo poder que operó en el Señor Jesucristo cuando estuvo aquí en la tierra Hechos 10:38
  • Desarrollemos la conciencia de la presencia de Dios en nosotros.
  • Renovemos nuestra mente carnal por la Palabra de Dios y liberemos el poder y la suficiencia de Dios en nosotros. La Biblia dice: Renovaos en el espíritu de vuestra mente Efesio 4:23; Rom. 12:2

CONCLUSIÓN. Dios puede morar en estos cuerpos humanos nuestros. Dios puede impartir su vida  y su naturaleza a nuestro espíritu y morar en nuestro cuerpo, en nuestro cuerpo humano. Todo hombre que ha nacido de nuevo es una encarnación de Jesús de Nazaret. Gálatas 4:6

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