DEJE QUE EL ESPÍRITU SANTO LO LLENE

Texto Principal: Hechos 10:38; Efesios 5:18; Lucas 1:41; 4:1,18; Hechos 2:4

Introducción: Vivimos en lo que se denomina la dispensación del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo el que ha hecho al Padre y al Hijo tan reales para nosotros. Por lo tanto, conocer al Espíritu Santo nos es esencial. Debemos conocer su naturaleza, su ministerio en nosotros y por nosotros.

El Espíritu, como el Padre, es invisible; su principal tarea es revelar al Hijo, y en el Hijo revela al Padre. Por consiguiente, su ministerio invisible, es para revelar la plenitud de la Deidad al hombre y por el hombre. 

I. DIOS ESPÍRITU SANTO

La Escritura declara que la Deidad obra en coigualdad, coeternidad y coexistencia, como una unidad. El Espíritu Santo obra en la iglesia con una personalidad definida. El Espíritu Santo tiene todas las características de una persona:

  • Tiene conocimiento (Romanos 8:27), voluntad (1 Corintios 12:11) y sentimientos (Efesios 4:30).
  • Participa en la revelación (2 Pedro 2:21), la enseñanza (Juan 14:26), el testimonio (Hebreos 9:14).
  • Se relaciona con seres humanos. Se le puede entristecer (Efesios 4:30), se le puede mentir (Hechos 5:3) y blasfemar (Mateo 12:31-32).
  • El Espíritu Santo posee los atributos de la divinidad: Es eterno (Hebreos 9:14), omnipresente (Salmo 139:7-10), omnipotente (Lucas 1:35) y omnisciente (1 Corintios 2:10-11).
  • Sus nombres: Espíritu de Dios, Espíritu de Cristo, Consolador, Espíritu Santo, Espíritu de verdad, Espíritu de gracia, Espíritu de vida, Espíritu de adopción, Espíritu de santidad.
  • Se le simboliza con el fuego (Hechos 2:1-2), el viento (Hechos 2:1-2), el agua (Juan 7:37-39), un sello ((Efesios 1:13), el aceite (Hechos 10:38) y una paloma (Juan 1:32)

Todo esto revela la esfera de acción del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento y la iglesia contemporánea.

II. LA CONCEPCIÓN VIRGINAL DE JESÚS FUE POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO 

La encarnación fue llevada a cabo por este acto creativo del Espíritu Santo en el cuerpo de María. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti” (Lucas 1:35).

  • El eterno Hijo de Dios, tomó para sí una genuina, aunque sin pecado, naturaleza humana y nació como hombre, sin renunciar a Su deidad en ningún aspecto.
  • El Señor Jesucristo nació por obra del Espíritu Santo, Él es Dios hecho hombre. Aunque con un cuerpo ciento por ciento humano, como el nuestro, en él no se halló pecado (2 Corintios 5:21).

III. JESÚS, LLENO DEL ESPÍRITU SANTO Lucas 4:1

La palabra “lleno” del griego ‘Pléres’, significa: Repleto o cubierto encima. Por analogía: estar completo, abundar, estar lleno. La Biblia dice que cuando Elizabeth, la madre de Juan el Bautista, “oyó la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elizabet fue llena del Espíritu Santo” (Lucas 1:41). En esta Escritura, la palabra “lleno” del griego ‘Plédso’ significa: embeber (absorber, empapar, impregnar), Influir (Producir una persona sobre otra, cierta acción o efecto que la hace cambiar o variar), Proveer.

  • Jesús lleno del Espíritu Santo inició Su ministerio público aquí en la tierra (Lucas 4:1).
  • La Biblia declara: “Sed llenos del Espíritu Santo” (Efesios 5:18). Analizando el verbo griego traducido “sed llenos”, vemos que está escrito en tiempo presente, lo cual indica que esta es una bendición que debemos experimentar y gozar ahora. El hecho de que el verbo sea un imperativo no nos deja opciones.

IV. DIOS UNGIÓ CON EL ESPÍRITU SANTO Y CON PODER A JESÚS DE NAZARET 

“Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él” (Hechos 10:38)

  • Ungió. La palabra ungir da la idea de contacto, untar o frotar con aceite. Por implicación: consagrar a un oficio o servicio. El Señor Jesucristo fue consagrado por el Padre para un oficio específico. 
  • Poder. Griego Dunamis. Ser capaz, fuerza, tener poder milagroso. Por implicación: un milagro en sí mismo. Eficacia, maravilloso, capacidad, potencia, potestad. 

Conclusión. El exitoso ministerio de el Señor Jesucristo aquí en la tierra de debió al poder milagroso del Espíritu Santo que lo capacitó para realizar las maravillas y prodigios como lo leemos en las Sagradas Escrituras. El bautismo (ser llenos) del Espíritu Santo es una experiencia diferente al nuevo nacimiento, aunque el nuevo nacimiento es la obra del espíritu en nuestro espíritu, es la llenura total de nuestro ser por el espíritu santo lo que nos capacita para servir al Señor eficazmente.

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