CONOZCAMOS A NUESTRO PADRE DIOS
12 julio, 2021
EL SEÑOR JESUCRISTO EXALTADO ESTÁ SENTADO EN EL TRONO
2 agosto, 2021

DE LA CRUZ AL TRONO

Texto Principal: Apocalipsis 1:12-19; Colosenses 2:14-15; Salmo 24:7-10

Introducción: El Señor Jesús con su muerte en la cruz del calvario pagó el castigo por nuestros pecados, cargó nuestras enfermedades y dolencias, Él las llevó al lugar de tormento. (Colosenses 2:14) “Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio al clavarla en su cruz”.

  1. LA MUERTE DE CRUZ

Literalmente la cruz era un palo o estaca que se usaba en la antigüedad para ejecutar a un reo. Fue el instrumento de la pena capital en el cual el sentenciado era exhibido públicamente; y a la vez, esta forma de tratar al condenado servía de escarmiento e intimidación al resto de la sociedad para así evitar que también cayeran en conductas criminales.

  1. Jesús como hombre sufrió la muerte de cruz (Filipenses 2:8).
  2. El Señor Jesús cargó su cruz; la cruz que nosotros debimos haber cargado, Él la llevó (Juan 19:17-18) “Y él cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; y allí le crucificaron, y con Él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio”.
  3. El Señor Jesucristo no pecó; pero él fue hecho pecado por nosotros (2 Corintios 5:21).
  4. En la cruz, el Señor fue hecho maldición por nosotros (Gálatas 3:13).
  5. En la cruz el Señor Jesucristo pagó la pena que nosotros merecíamos por nuestras iniquidades. El sufrió el castigo de nuestra paz (Isaías 53:4-5).
  1. LOS PADECIMIENTOS DEL SEÑOR JESÚS EN EL INFIERNO

Después de la muerte física, el alma del Señor Jesucristo descendió a las profundidades de la tierra y sufrió los tormentos del Hades y el infierno por nosotros; hasta alli llevó nuestros pecados. Al descender sumisamente a las profundidades del abismo, Él depositó allí cada pecado cometido por todos los seres humanos.

  1. Porque el Señor Jesucristo llevó nuestros pecados, la ira de Dios recayó sobre él. (Salmos 88:3) “Porque mi alma está hastiada de males, y mi vida cercana al Seol”; (Salmo 88: 7) “Sobre mí reposa tu ira, y me has afligido con todas tus ondas”.
  2. En el infierno el Señor Jesús satisfizo la justicia divina y el Padre lo declaró justo (1 Timoteo 3:16).
  3. EL SEÑOR JESUCRISTO DERROTÓ A SATANÁS Y LOS DEMONIOS EN EL MISMO INFIERNO

Las puertas del infierno no pudieron impedir que el Señor Jesucristo saliera del infierno victorioso. El Señor le quitó a Satanás las llaves (autoridad) de la muerte, del infierno y del Hades (Hechos 2:27).

  1. Jesús desarmó y despojó a Satanás y a los demonios de toda su autoridad (Colosenses 2:15).
  2. El Señor Jesús destruyó al diablo y nos libró del temor de la muerte (Hebreos 2:14-15).
  1. LA RESURRECCIÓN DE CRISTO ES LA EVIDENCIA DE SU VICTORIA

Cuando Jesús se levantó de entre los muertos, Satanás y los demonios fueron derrotados para siempre. La victoria de Cristo es nuestra victoria (Efesios 1:19-21).

  1. El Señor Jesús tiene las llaves de la muerte y el Hedes que le arrebató a Satanás (Apocalipsis 1:18).
  2. El Señor Jesucristo le dio estas llaves de autoridad a Su iglesia. Como una nueva creación, la autoridad del hombre ha sido restaurada sobre esta tierra (Mateo 16:18,19).
  3. La autoridad nos fue restaurada. Desde el momento de nuestra conversión, la autoridad nos fue restaurada a su estado original sobre esta tierra y sobre las fuerzas satánicas (Lucas 10:19).
  1. DIOS EXALTÓ AL SEÑOR JESUCRISTO; ÉL ESTÁ SENTADO EN EL TRONO

El Trono literalmente significa sentarse, asiento (destacado), poder o potentado (Hechos 2:30-33) “… Asi que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís”; (Hebreos 12:2) “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. 

  1. Jesús entró al cielo victorioso y está sentado a la diestra del Padre, su obra redentora esta completa. 
  2. El Señor es el Rey de la gloria. (Salmos 24:7-10). 

Conclusión. El Señor Jesús está sentado en el trono a la diestra del Padre. Él tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra. (Salmos 110:1) “Jehová dijo a mi señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”.

Comparte en redes sociales