“Más buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33 (RVR. 1960). Fue la clave que Jesús regaló, no para ese momento sino para el resto de los tiempos; a fin de alcanzar la misericordia y la gracia del Padre. 

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Parejas – Devocional /2019

Y es que esa misericordia y gracia, esta manifiesta en los que le creen, a partir de las bendiciones, porque buscar el Reino de Dios y su Justicia, implica creerle, obedecerle y empezar a vivir la vida prospera, saludable, en santidad y apartarnos del mundo y su rebeldía en contra de Dios.

Salomón, invitó en su sabiduría a buscar el Reino, y lo describió, así: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte.” Proverbios 14:12 (RVR. 1960). Y es que, para la humanidad en toda sociedad, se le insta a tener una vida “más cómoda” y al “respeto por el otro” a “la inclusión social”; aunque esto vaya en contra de las leyes Divinas y en contra de la naturaleza y el propósito del Padre para sus hijos. 

Gálatas 5:19-21 describe las obras de la carne, y advierte que los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

El paso inicial es el que describió Salomón “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu prudencia” Proverbios 3:5 (RVR.1960).

Esto se logra cuando aplicamos los principios utilizados por Jesús; en el desierto cuando fue tentado, se apoyó de la Palabra; y David lo sabía y ya lo practicaba: “¿Con qué limpiará el joven su camino?  Con guardar tu palabra.” Salmo 119:9; también utilizó la oración; Jesús permaneció en constante comunicación con el Padre; y Pablo aprendió el principio: “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” Efesios 6:18 (RVR. 1960).

Jesús lo dijo: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” Mateo 26:41(RVR. 1960) Y Pedro su discípulo lo práctico y aconsejo: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.  Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” 1 Pedro 5: 6-8 (RVR. 1960)

Finalmente, el autor del libro de los Hebreos, ratifica: “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” Hebreos 12:1-2 (RVR. 1960). 

A lo largo de toda la Biblia, reconoceremos el propósito de Dios Padre y lo que requiere de sus hijos; y una de las formas de empezar a reconocer lo que vivimos es si estamos viviendo conforme a los deberes cristianos, recomendados en Hebreos 13.  

Este es el mejor momento para comenzar a buscar el Reino de Dios y su justicia. Y empezar a generar el mover de la misericordia y la gracia de Dios en nuestras vidas. 

Comparte en redes sociales