Siempre hemos escuchado el hermoso versículo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13. Pero ¿cuál es ese todo que quiero lograr?, sabemos que todo es todo y abarca desde ganarle a la enfermedad, hasta sanar mi corazón de una herida que me causaron o causé.

Muchas veces el problema no radica en lo que creemos que Dios puede hacer, porque sabemos que Él Todo lo puede, pero el problema si está en nuestra mentalidad, en lo que creemos que somos capaces, porque si hay algo muy cierto es que “Somos lo que pensamos” La Biblia dice: “Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él” Proverbios 23:7, es decir, si pensamos basados en el razonamiento humano, exactamente así seremos.

Ahora bien, si pensamos como Dios piensa de nosotros, así nos comportaremos. Los pensamientos de Dios para con nosotros son de paz y no de mal, nos ama tanto que entregó su único hijo, quiere lo mejor para nosotros, somos sus hijos legítimos y sobre todo él siempre está con nosotros y prometió no abandonarnos.

Debemos empezar a romper los límites que hay nuestra mente y apropiarnos de lo que Dios piensa sobre nosotros, los límites son imaginarios, son imágenes que creamos en nuestra mente por lo general negativas y por una falta de visión. ¿Hemos perdido la visión del por qué queremos o hacemos las cosas?

Ore al señor y si es necesario pida una nueva visión en su vida, basada en Dios y en Su Palabra le garantizará el bienestar durante toda su vida en la media que usted actúe para materializarla.

El poder de la visión le permitirá enfrentar sin sobresaltos cualquier tipo de tormentas y obstáculos. La Biblia dice: “Cuando no hay visión, el pueblo se desvía; …” Proverbios 29:18.

Fortalézcase en el conocimiento de la Palabra de Dios, lo liberará de la mediocridad, la pobreza y la muerte y empezará a conquistar todo lo que creía que era imposible, empezaremos a conquistar con Dios.

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