Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados.

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Jóvenes – Devocional Septiembre 17 /2019

Pero eso no alcanzará para repartirlo entre todos. Jesús les dijo a sus discípulos que sentaran a la gente.

Había allí unos cinco mil hombres, y todos se sentaron sobre la hierba. Jesús, entonces, tomó los panes en sus manos y oró para dar gracias a Dios. Después, los repartió entre toda la gente, e hizo lo mismo con los pescados. Todos comieron cuanto quisieron.

Una vez que todos comieron y quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: «Recojan lo que sobró, para que no se desperdicie nada.» Ellos obedecieron, y con lo que sobró llenaron doce canastos. Juan 6:9-13.

Es difícil estar en una situación de necesidad y considerar la posibilidad de dar lo único que tienes, pero ¿qué hubiera pasado si este niño, el cual solo contaba con dos panes y cinco peces hubiera decidido guardar estos alimentos para calmar su hambre?

Tal vez al siguiente día o más tarde los panes se hubieran endurecido y los peces se hubieran descompuesto, pero podemos ver que gracias a la generosidad de este niño y de su confianza en el Maestro no sólo quedó satisfecho él y su familia, sino toda una multitud.

¡Pon lo que tienes en las manos del Maestro y no permitas que caduquen tus recursos! ¡Alimenta a multitudes!

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