Apunte Pastoral

“Por tanto, como de  todo abundáis, en fe, palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia. No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro. Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos”. 2 Corintios 8:7-9

Por Pastor Enrique Torra

Muchos cristianos que empiezan a poner en práctica los principios bíblicos de la prosperidad ignoran que satanás tratará por todos los medios de apartarlos de ese camino.

De acuerdo a lo que enseña (1 de Pedro 1:7), la fe necesita ser probada. Si las ventas de nuestro negocio bajan momentáneamente, si de pronto nos quedamos sin trabajo, si surge un gasto grande e inesperado; la primera reacción de quien no ha madurado en la fe es dejar de invertir en la obra del Dios.

Hacer esto es un grave error. En épocas de crisis nunca debemos parar de sembrar. Si nos comemos la poca semilla que tenemos sin separar algo para la siembra, jamás habrá una cosecha para nosotros y nuestra familia.

Si usted empieza a mirar los problemas, la inflación, el costo de la vida y sus cuentas por pagar, satanás pondrá temor en su corazón.

Y el temor es lo contrario a la fe. El temor le impedirá darle a Dios, y la falta de siembra impedirá que Dios le dé a usted una cosecha abundante. La Biblia describe con mucha claridad las consecuencias de este tipo de temor: “El que al viento observa no sembrará; y el que mira las nubes, no segará” (Eclesiastés 11:4).

En épocas difíciles, financieramente hablando, la orden de Dios es que continuemos plantando la semilla en abundancia.

(Eclesiastés 11:6) dice: “Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si uno y lo otro es igualmente bueno”.

Si sus finanzas están gobernadas por las circunstancias y no por la Palabra de Dios, satanás se encargará de que sus circunstancias sean difíciles la mayor parte del tiempo para que usted no siembre, y así evitará que su familia y la obra de Dios puedan prosperar.

Cuando los tiempos son difíciles debemos suprimir los gastos superfluos. Debemos eliminar todo gasto innecesario. Pero recuerde que sembrar en el Reino de Dios no es superfluo. No solamente es necesario sino que es indispensable para prosperar.

El Señor Jesucristo dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

Si leemos el versículo anterior notaremos que la frase “todas estas cosas” se refiere a las necesidades económicas de nuestra familia.

Dar para Dios nunca es superfluo sino que, por el contrario, es indispensable, y debe ser nuestra prioridad número uno en tiempo de crisis.

Esta semana le recomiendo que lea varias veces el capítulo 26 del libro de Génesis y note las circunstancias que rodeaban a Isaac y también note la manera como fue prosperado. La próxima semana haremos una lista de las cosas que sobresalen en este capítulo de la Biblia. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO

27 julio, 2020

APUNTE PASTORAL

“Por tanto, como de  todo abundáis, […]
20 julio, 2020

APUNTE PASTORAL

Cuando damos para la obra del […]
13 julio, 2020

APUNTE PASTORAL

“Y te hará Jehová tu Dios […]