BENDICIONES POR LA OBEDIENCIA

Texto Principal: Deuteronomio 28:1-14; Josué 1:8; Apocalipsis 1:3; 2 Corintios 2:14

Introducción: La palabra “obedecer” en el Antiguo y en el Nuevo Testamento se refiere a oír inteligentemente, escuchar con atención, acatar, estar sumiso, estar bajo autoridad.

  1. LA OBEDIENCIA

La obediencia es el acto de cumplir con las órdenes o instrucciones de un superior. 

  1. Los mandamientos de Dios son expresiones de Su amor, no son gravosos. Él nos dio las instrucciones necesarias para que disfrutemos la vida exitosa aquí en la tierra. 

(Juan 15:10) “Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”. 

(Proverbios 7:1-3) “Hijo mío, guarda mis razones, y atesora contigo mis mandamientos. Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón”. 

(Deuteronomio 4:1) Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da”. (Deuteronomio 6:1) “Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla”. 

  1. Lo que Dios pide de nosotros. (Miqueas 3:8) “Oh hombre, Él ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”.
  2. Oír y guardar la Palabra de Dios. (Apocalipsis 1:3) “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”; (Josué 1:8) 
  1. VENDRÁN SOBRE TI TODAS ESTAS BENDICIONES Y TE ALCANZARÁN

Obedecer la Palabra de Dios es la fe en acción. Actuar con base en la Palabra de Dios trae resultados milagrosos en todas las áreas de nuestra vida.

  1. Familias bendecidas. Nuestro Padre Dios derrama sus bendiciones sobre nuestras familias por obedecer sus mandamientos. (Deuteronomio 7:11-16) “Guarda, por tanto, los mandamientos, estatutos y decretos que yo te mando hoy que cumplas. Y por haber oído estos decretos, y haberlos guardado y puesto por obra… Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra…”.
  2. Nuestros hijos son linaje bendito del Señor. (Isaías 65:23) “No trabajarán en vano, ni darán hijos para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos”. 

(Salmo 112:1-3) “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre”.

  1. Ninguna plaga tocará nuestra morada. (Salmo 91:10) “No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada” (Éxodo 23:25-26).
  2. La bendición de la multiplicación. (2 Corintios 9:10-11) “Y él da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias”.
  3. El poder para hacer las riquezas se activa en nosotros. (Deuteronomio 8:18) “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer la riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día”.
  4. Nos dará la victoria sobre nuestros enemigos. (Deuteronomio 28:7) “Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti”.
  5. Dios nos exalta. (Deuteronomio 28:1-2) “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios”.

Conclusión: La obediencia a Dios trae bendición (Deuteronomio 11:13-14) “Si obedecieres cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestra corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite”.

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