Romanos 3:21-22 NTV: 21 Pero ahora, tal como se prometió tiempo atrás en los escritos de Moisés y de los profetas,[i] Dios nos ha mostrado cómo podemos ser justos ante él sin cumplir con las exigencias de la ley.22 Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.

Iglesia Cristiana PAI – Ministerio de Jóvenes – Devocional Noviembre 7 /2019

Cuando somos culpables, no perseguimos sueños. No llegaremos a nuestras metas. Nos quedamos atrapados. Y es que el enemigo te lleva culpa en la mañana, culpa en la tarde y culpa en la noche. Él enemigo sabe que la culpa te alejará de tu propósito, Él te recordará todo lo que has hecho mal durante tus últimos, 5, 10, 30 o 50 años.

Cuando le pides a Dios que te perdone, no solo te perdona, sino que ya no recuerda tus pecados. Eso significa que si alguien está sacando cosas negativas de tu pasado, ese no es Dios, es el acusador, dice la palabra en Lamentaciones 3:23 que sus misericordias son nuevas cada mañana. 

El enemigo, te dice: «Has cometido muchos errores. Pero en ese momento, el señor calla al enemigo cuando se dirige a ti con la siguiente palabra: «Eres mi hijo santo, justo, irreprensible, honorable, ungido y maravilloso». A quien le vas a creer? ¿Vas a dejar que el acusador te engañe para que cargues con la culpa? Cuando esas voces te recuerdan todo lo que no eres, una de las mejores cosas que puedes decir es: «Soy justo. Soy santo. Soy irreprensible. Soy honorable».

tu mente te puede decir: «No, no lo eres. Sigues cediendo a la tentación. Cometiste esos errores». Pero cuando declaras: «Soy justo», estás anunciando a cada fuerza de las tinieblas, que es una gran mentira, le estás diciendo enemigo, tú no tienes el control de mi vida, porque el creador del universo me hizo justo, me hizo santo, me hizo sin mancha. 

Recuerda
 Dios nos hace justos a sus ojos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo. Y eso es verdad para todo el que cree, sea quien fuere.

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