“La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu” Proverbios 15:4 

Apunte Pastoral Junio 30 -2019 Por Apóstol Torra

“Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labio. La muerte y la vida están en poder de la lengua; el que la ama, comerá de sus frutos”. Proverbios 18:20-21

El noventa y cinco por ciento de los fracasos vienen de personas que tienen el hábito de hacer excusas. Usted será una persona fracasada cuando comience a culpar a otra persona. Deje de echarle la culpa a otros. 

Cuando la persona es buena haciendo excusas, no es buena para ninguna otra cosa. Las excusas son las herramientas que usan las personas sin propósito ni visión para construir grandes monumentos llenos de nada. Usted puede aprender de sus errores si no malgasta el tiempo negándolos o defendiéndolos.  Deryl Pfizer dijo: “Me parece que en estos días las personas que admiten que están equivocadas llegan mucho más lejos que las que tratan de probar que están en lo cierto”. 

Lo mismo que el veneno es a la comida, son los expertos a una vida productiva. El libro de los Proverbios dice: “En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen”. Proverbios 14:23

“Algunos hombres tienen miles de razones por las cuales no pueden hacer lo que quieren hacer, cuanto todo lo que en realidad necesitan es una razón por lo cual lo pueden hacer” Willis Whitney. 

Uno de los pretextos más grande es lamentarse, poner excusas. No deje ninguna excusa en el campo de juego; invierta su todo en el juego de la vida. “Lo más valioso que he aprendido de la vida es a no lamentarme por nada” Somerset Maugham.  

Elimine sus pretextos, las cosas por las cuales se lamenta, porque la verdad es que mil pretextos no pagan ni una deuda. Cuando uno se lamenta está desperdiciando energía; no se puede construir sobre eso. Sólo sirve para sumirse en la lástima de sí mismo.

Cuando un ganador comete un error, dice: “Me equivoque”; cuando un perdedor comete un error dice: “No fue culpa mía”. Un ganador explica; un perdedor trata de justificarse.

A las personas que no hacen nada no les faltan excusas. La palabra no puedo por lo general quiere decir que usted no va a tratar. El no puedo debilita nuestra resolución y muchas veces hace más daño que las calumnias o las mentiras. No puedo es la peor excusa y el mayor enemigo del éxito.

Tenemos muchas razones para el fracaso pero no una verdadera excusa. Las excusas siempre reemplazan al progreso. La Biblia dice en Filipenses 2:14-15 “Haced todo sin murmuraciones ni contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa”.

Los pretextos y las excusas deberían ser cremados y no embalsamados. La persona que siempre se excusa en realidad se acusa a sí misma. 

Negar una falta es duplicarla. “Los mejores años de su vida son aquellos en los cuales usted decide que sus problemas son suyos. No los achaca a la familia, al medio ambiente o al presidente. Usted admite que controla su propio destino” Albert Ellis.  No viva dando excusas. 

Deberíamos vivir nuestra vida al igual que Florence Nightingale, quien dijo: “Atribuyo mi éxito a esto: nunca  acepte una excusa”. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO

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