“Jehová me respondió y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresurará hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará” (Habacuc 2:2-3).

Por Pastor Enrique Torra

Cuando el Señor nos habla de invertir cierta cantidad de dinero en Su Reino, no lo hace solamente para mejorar la situación económica de la iglesia; sino que Él está levantando finanzas para nuestro propio futuro, para el tiempo en que nuestra visión, sueños y proyectos sean hechos realidad.

La visión que cada uno de nosotros tengamos acerca de nuestra familia, ministerio y los negocios es la que nos impulsa hacia las nuevas dimensiones de la vida. Para que la visión se cumpla, se necesitan recursos económicos, y Dios quiere proveernos todo lo que se necesita para que nuestro gozo sea cumplido. La Biblia dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19). Recuerde esta verdad: Dios no nos provee conforme a nuestras necesidades, sino conforme a sus riquezas. 

Repase y practique estos principios:

  1. Si desea prosperar es urgente renovar su mente y solo lo logrará a través del estudio y la obediencia de la Palabra de Dios.
  2. Dios quiere prosperarlo incluso de una forma más abundante de lo que usted mismo desea o se imagina.
  3. El futuro de sus finanzas y las de su familia depende en gran parte de su obediencia a los principios bíblicos. Por eso le conviene empezar hoy mismo a conocer y practicar esos principios bíblicos.
  4. Dios no va a empezar a hacer milagros en el área financiera solamente porque usted tiene una necesidad. Es necesario tener fe en Su Palabra para poder agradarle a Él y ver Su provisión sobrenatural manifestarse en su vida y familia.

Su cuadro mental cambiará totalmente en lo que concierne a las finanzas desde el momento que se disponga a creerle a Dios y ha obedecer estos principios. Este cuadro es una proyección de lo que usted aprende de la Biblia, es la semilla de fe de Dios obrando en su vida. Esta semilla es la fe que viene por el oír la Palabra de Dios y obedecerla.

El poder que usted tiene para pensar es su fuerza para tener fe. Su fe es la visión o el cuadro que ve en su mente o espíritu, basado en lo que la Biblia dice acerca de usted mismo. Es el cuadro que representa las posibilidades milagrosas que existen con Dios obrando en usted. 

Usted tiene ahora una nueva identidad en Cristo. Su nueva identidad se ha hecho posible debido a que Jesucristo, como sustituto suyo, murió en su lugar con el fin de liberarlo de la condenación y castigo que sus pecados merecían. 

Ahora usted ha sido restaurado con Dios.  Nada jamás puede interponerse entre usted y Dios para acusarle, amenazarle con juicio o llenarle con culpa, temor o inferioridad. En consecuencia ahora que usted ha sido restaurado, es la nueva creación maravillosa que Dios diseño originalmente; por lo tanto póngase de pie como un representante viviente de Dios obrando en esta tierra.  Este es el único modo que Dios tiene de realizar en usted Su sueño, Su ideal original. 

De esa forma “Emmanuel” (Dios con nosotros) se vuelve a mostrar ahora en usted como lo hizo en Jesucristo. Ahora usted está como en casa con Dios y Dios esta a gusto con usted, lo cual era Su sueño para con usted. 

Dios es bueno y afluente, El quiere que usted disfrute las cosas buenas que El creó en este planeta. Tenga en cuenta que Dios debe ocupar siempre el primer lugar en su vida. La Biblia dice: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque Él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día” (Deuteronomio 8:18). ESTA ES UNA BUENA SEMANA, CON DIOS TODO ES POSIBLE. LOS BENDIGO.

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