“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo… Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 14:27; 16:33).

Por Pastor Enrique Torra

El estrés es un denominador común entre la gente de todas las clases sociales de hoy. El estrés es un tema que le interesa a todo el mundo. Los libros que más se venden en las librerías abordan el tema. Se tienen cursillos sobre el estrés. Al mundo de los negocios le preocupa el daño que el estrés produce en la salud y productividad de sus empleados. Además de ser una tremenda fuerza que desgasta nuestras funciones mentales y físicas, el estrés es realmente un asesino. Se ha descubierto que está directamente vinculado a dolencias como las úlceras, las enfermedades cardiacas e incluso al cáncer.

¿Será posible que el creyente pueda vivir libre del estrés en un mundo como el que tenemos hoy día? La Palabra de Dios tiene un antídoto para el estrés: “Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3). En lugar de preocuparse de que algún miembro de su familia será víctima de violación, robo, asalto, o cáncer, confíe en el poder de la Palabra de Dios que dice: “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende” (Salmo 34:7) Dígale al diablo: “Escrito está, que no me sobrevendrá mal, ni plaga tocará mi morada” (Salmo 91:10).

No se preocuparse en el trabajo acerca de los problemas, reclame la Palabra de Dios que dice: “Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” (Éxodo 14:14). Dígale: “Diablo, escrito está que el Señor me librará de toda obra mala” (2 Timoteo 4:18). Recuerde que el Espíritu de Dios estará levantando una poderosa bandera de defensa a su favor al mismo tiempo que otros pudieran estar poniéndole presión a usted. La batalla no es suya sino de Dios (2 de Crónicas 20:15).

En vez de preocuparse acerca de cómo irá a pagar sus deudas, cite la Palabra de Dios que dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Transfiérale toda su ansiedad y preocupación al Señor: “Echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7); La Biblia dice: Encomienda a Jehová tu camino, y confía en El; y El hará” (Salmo 37:5). Cuando usted consagra su vida a Dios completamente y pone su confianza en El, El soluciona cada problema de su vida. Según vaya usted echando su ansiedad sobre Él hallará paz. Entonces verá que será fácil conciliar el sueño, estar libre de temor y de ansiedad con la certidumbre de que Dios está velando por usted y todo lo que se relaciona con su familia y sus bienes. La Biblia dice: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:6-7).

Confíe en Dios, ponga todas sus cargas sobre El, porque Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Dios está de su parte, recuerde: Con Dios todo es posible. “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

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